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lunes, 23 de julio de 2012

Cantero: “Independiente debe volver a ser el que fue”




Por Waldemar Iglesias

 Sereno. Javier Cantero en la charla con Clarín, en Tandil. Sus detractores dijeron que iba a durar dos meses. El sigue creyendo en su proyecto.

23/07/12

La dinámica cotidiana le cambió por un triunfo: Javier Cantero ganó las últimas elecciones en Independiente y, de repente, se transformó -sin pretensiones de perfil alto- en un dirigente capaz de romper moldes.

Según le consta, sus detractores lo decían por lo bajo: “Dura dos meses”.

Los barras lo quisieron desestabilizar y le minaron la sede y el Libertadores de América de amenazas.

La auditoría, ordenada por su propia conducción, señaló que el club tiene una deuda de 328 millones, esa pesada herencia.

El promedio, para colmo, indica que el Rey de Copas debe caminar por la cornisa durante la campaña 12/13.

“Fueron los seis meses más intensos de mi vida”, le dice el presidente a Clarín , en el diálogo a solas, durante esta pretemporada en la que se recibió de experto en negociaciones de futbolistas.

Se percibe: estuvo en Buenos Aires a cargo de los dos temas centrales: el levantamiento de las inhibiciones (unos 57 millones de pesos) y la contratación de futbolistas para evitar que la temporada que se avecina no sea Infierno sino Paraíso.

Llegó a Tandil, habló con algunos jugadores, se reunión con el técnico Cristian Díaz, respondió mil llamadas, recibió a Claudio Morel Rodríguez y a Jonathan Santana, dos de los refuerzos; confirmó que Cristian Tula será otro de los incorporados...

Lo dice con una sonrisa breve: “Llegué a bajar ocho kilos, pero los estoy recuperando”.

Posa para las fotos con una naturalidad que aprendió en un semestre. No es el mismo Cantero de la primera entrevista como presidente de Independiente. Es lógico: no podría serlo.

-¿Cuál es su sensación hoy?

-Primero, fue una alegría vencer a aquel aparato político. Luego, sé que me eligieron para solucionar los problemas. Y en eso estamos: hicimos un buen diagnóstico y estamos llevando adelante un plan para salir adelante con el club.

-Sorprende, de todos modos, que Independiente esté incorporando jugadores de nombre en un contexto de club como el actual. ¿Cómo hace?

-Es sencillo de entender: entre diciembre y hoy se fueron 33 jugadores, 33 contratos. Y con eso se redujo notablemente el presupuesto del plantel. Y a partir de eso comenzamos a pensar hasta dónde podíamos ofrecer. Sin perder de vista que también debemos conseguir tener en un año una deuda previsible. Independiente tiene que volver a ser lo que fue: un club muy confiable.

-¿Cómo ve al Independiente que se está armando?

-Bien, muy bien. Con mucho optimismo. Escucho por ahí que muchos se quejan respecto de que no hay tantos jugadores de inferiores en el equipo. Y yo los invito a revisar la historia de Independiente: todos los grandes equipos tuvieron una gran mayoría de jugadores llegados de otros clubes y con futbolistas de experiencia.

Repasa con su memoria de hincha los grandes equipos de los tiempos en los que Independiente se hizo Rey de Copas y él se hizo profundo admirador de Ricardo Bochini.

Dice las formaciones de los 60, de los 70, de los 80. Recuerda y convence.

-¿Influyó ese mandato de la historia en el armado del plantel?

-Sin dudas. Es un espejo. Necesitamos jugadores de jerarquía, con una trayectoria que les permita llegar y estar a la altura de las necesidades de Independiente, como pasó otras veces.

-Es nuevo en el fútbol: ¿cómo se lleva con las críticas?

-Bien, sin problemas. Escucho las que son constructivas. Pero hay algunos que hablan en Independiente creyendo que son Rosendo Degiorgi y ya sabemos lo que hicieron en el club porque está a la vista. Son los mismos que decían que no íbamos a durar dos meses cuando ganamos las elecciones.

-¿Considera que lo subestimaron, en el club y parte del ambiente?

-Subestimaron a nuestra comisión directiva. Dijeron que nos caíamos, que no teníamos experiencia, que hacía falta viveza. Algunos se confunden: ser vivo no es hacer trampa. Las cosas, por suerte, están cambiando.

Agrega luego un detalle: “Al principio me dijeron que traer al Tecla Farías era muy difícil, que no iba a querer. Y no pasó nada de eso: hablamos y vino sin problemas”.

-Las inhibiciones suman 57 millones de pesos: ¿cómo van a resolver este tema que es clave de aquí al comienzo del torneo?

-Ya estuvimos hablando y llegamos a varios acuerdos de palabra. Es un tema encaminado. No tendremos problemas para resolverlo como corresponde.



Fuente Clarín

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