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martes, 30 de octubre de 2012

Que caiga un chaparrón



 Así se ve la cancha con el temporal de este lunes.


Vicente Muglia Vmuglia@ole.com.ar


Por el temporal, finalmente se suspendió el partido entre Independiente y Tigre. Ambos clubes, contentos: ninguno quería jugarlo por sus compromisos en la Copa.

Esta vez la culpa no fue el mal drenaje del campo de juego (como en agosto, en ocasión del partido ante Vélez).

Pese a la tormenta que azotó a Buenos Aires, la cancha aguantó bien.

Lo que obligó a la suspensión del partido entre Independiente y Tigre fueron las calles anegadas en los alrededores del estadio sumado al agua acumulada en los bancos de suplentes y en algunos sectores de las tribunas del Libertadores de América.

Así, a las 17.50, el árbitro Fernando Rapallini les avisó a los presidentes de ambos clubes que el partido no se iba a poder jugar. Y todos contentos: tanto los del Rojo como los de Victoria no tenían muchas ganas de que se disputara el encuentro.

Ya el viernes, una vez consumada la clasificación de los dos equipos a los cuartos de final de la Sudamericana, desde el lado de Tigre mostraron interés para postergar el partido. 

Los dirigentes del club de Victoria especularon con que los del Rojo podrían aceptar la propuesta, que nunca llegó a ser concreta sino sólo por medio de sondeos. Como ambos deberán jugar este jueves el encuentro de ida por la Copa (Independiente recibirá a la Universidad Católica de Chile y Tigre visitará a Cerro Porteño de Paraguay), se especulaba con un arreglo para tirar para adelante dicho encuentro.

Por Avellaneda lo analizaron pero se encontraron con un problema: la falta de fechas para jugarlo.

Claro que ayer, con el agua que cayó en las horas previas al partido, a los dirigentes del Rojo no les pareció mala la idea. No sólo por el encuentro del jueves de la Copa sino porque el temporal seguramente hubiera perjudicado la convocatoria del público.

“El campo no se veía mal, pero los accesos al estadio estaban inundados, también la zona de vestuarios... Estaba todo dado para no jugar”, contó Rapallini tras la suspensión. 

Sobre la versión de que los clubes preferían eso, opinó: “No tengo en cuenta esas versiones. Lo que importa en si la cancha y los alrededores del estadio están en condiciones”. Ya suspendido, habrá que esperar para saber cuándo se reprograma. De llegar lejos en la Copa alguno de los dos clubes, se jugaría recién en el 2013.


Fuente Olé

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