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domingo, 24 de julio de 2016

Gabriel Milito, 100x100: “Guardiola, el Cholo y Mourinho tienen muchas cosas en común”





Por Diego Borinsky:



El defensor cuenta lo más jugoso de su carrera en Independiente, Barcelona y la Selección Argentina. Su relación con el Rojo, Guardiola y su futuro como técnico.




1 ¿Te temblaron las patas cuando Guardiola te hizo pasar al frente?


No me la esperaba. Faltaban dos días para la final con Estudiantes del Mundial de Clubes. Nos habíamos despertado de la siesta y antes de ir a la práctica, nos llamó para la charla. Llegamos al salón todavía medio dormidos, nos sentamos con Leo (Messi) cerca del fondo. Adelante, al lado de la pantalla gigante, había dos sillas. En una estaba Pep; la otra, vacía. “Buenas tardes, Gaby, por favor, esta silla es para vos”, dice. Pep no era de hacer esas cosas, así que me paré, entre miradas incrédulas y sonrisas de mis compañeros, fui hasta allá, me senté y lo miré como diciendo: “¿Qué hice?” (risas). “Por favor, explícales a tus compañeros con qué se van a encontrar en la final”, me dijo.



2 ¿Vos conocías a los jugadores de Estudiantes?

Sí, había visto las dos finales con Cruzeiro porque estaba de vacaciones en la Argentina. Les conté que habían ido a despedirlos como 5000 personas, mientras que nosotros salimos del aeropuerto con tres cámaras. Marqué esa diferencia. Pep respeta a todos los rivales de la misma manera, sea el Real Madrid o un equipo de Kuwait, al que enfrentamos después de la final con Estudiantes, en un amistoso de esos para recaudar. De hecho, tres días después de ser campeones del mundo, nos puso imágenes del equipo de Kuwait (risas), no lo podía creer. Bueno, lo que buscaba Pep esa vez era que el rival no nos ganara por subestimar el partido.



3 ¿Qué dijiste, entonces?

Primero, lo que significaba para los argentinos una final así: la gloria, lo máximo a lo que se podía aspirar. Verón había declarado que era el partido más importante de su carrera. Y a Verón lo conocían todos por jugar en el Inter, en Manchester, en Mundiales. Entonces, cada pelotita, si no se quitaba, quedaría el rasponcito. Si llego, te la saco, pero si no te la saco, algo te llevás, la típica argentina, más en finales. Después, di las características de algunos jugadores, me senté y Guardiola arrancó con sus videos y cuestiones tácticas.



4 ¿Quién es Gabriel Milito?

Uhhh, no me gusta autodefinirme. Soy un pibe de barrio, muy comprometido con las cosas que hago, en el fútbol y en la vida.



5 ¿De qué clubes son hinchas tus viejos y tu hermana?

Mi viejo y mi hermana son de Boca; mi vieja, de Independiente, por su padre, Néstor Elizari, que tiene 85 años y es socio vitalicio, y me metió a mí toda esta locura por el Rojo. Mi tío, el padre de Fernando Elizari, también es de Independiente. Todo lo que viene de parte de mi vieja es del Rojo.



6 ¿Por qué tu abuelo te hizo del Rojo a vos y no a Diego? 

Porque por el otro lado, un primo de mi viejo era muy hincha de Racing y nosotros jugábamos todo el tiempo con su hijo, nuestro primo, y lo metió a Diego por ese lado. De hecho, Diego fichó en Racing, yo empezaba en Independiente, y como nuestros viejos no nos podían llevar a los dos, me terminaron mandando a mí a Racing, porque Diego era el mayor y yo todavía no tenía edad para fichar. Estuve 2 años en Racing hasta que le dije a mi viejo: “Basta, acá no juego más, quiero ir a Independiente”.



7 Jugando en Racing, ¿decías que eras hincha de Independiente?

Eramos chicos, no se preguntaba demasiado, pero seguí yendo a la cancha a ver a Independiente, aunque estuviera en las infantiles de Racing.



8 ¿Con Diego eran de pelearse mucho?

Seeee, nos peleábamos seguido. Ibamos al colegio a la mañana, volvíamos, comíamos y salíamos. No había día en que con Diego no estuviéramos afuera, o andando en bici o jugando a la pelota en la calle, armando los arcos con adoquines. Eso nos enseñó muchísimo. En el fondo de casa también jugábamos porque teníamos un patio grande. Yo era bastante calentón, a mí me gustaba que me dijeran que era Barberón, y de golpe me decían que era Trossero y me enojaba. Las vueltas de la vida, al final me terminó dirigiendo Trossero, un gran tipo.



9 ¿Se agarraban a piñas con Diego?

Sí, claro, Diego por ahí me pegaba y salía corriendo y yo me enojaba, y cuando lo cazaba… Una vez lo entré a perseguir alrededor de la pileta que había en el fondo. No lo podía alcanzar, justo había un ladrillo, le grité “vení o te lo tiro”, y como no venía, no venía, se lo tiré. A las piernas, eh. Mis viejos a veces ni se enteraban de las peleas, otras tenían que venir a poner orden porque era un descontrol.





10 ¿Qué les pasó el día que discutieron en el clásico? Ya no eran dos pibes…

De alguna manera fue revivir una de esas tantas peleas que tuvimos de chicos. En ese momento, tanto Diego como yo, nos olvidamos de que estaba la gente, la tele, los periodistas, se dio espontáneamente, como tantas veces antes. El pidió que me expulsaran y yo lo reputeé. Después, nos tocó a los dos el antidoping y seguíamos discutiendo. Y a la noche fuimos a cenar a la casa de los viejos, como todos los domingos, y mi papá puso un poco de orden. No le gustó lo que habíamos hecho.



11 Antes del Inter-Barcelona, semi de Champions 2010, ¿hablaron para evitar que el papelón fuera televisado a todo el mundo?

Ja, ese partido ya nos agarró más maduros. Igual, más allá de las peleas, con Diego nos llevamos siempre muy bien. Viste cuando tenés un amigo de fierro y le contás a otro: “Este es mi hermano”. Bueno, este sería a la inversa: “Para mí, Diego es un amigo”. Lo cuento entre mis amigos.



12 Siempre pareciste vos el de más personalidad, a pesar de ser el más chico de edad.

Diego es un poco más tranquilo que yo, pero ojo que cuando se enoja, se pone bravo, eh... Quizás lo relacionan con que debuté antes en Primera, pero somos parecidos.



13 Es curioso: Diego es el mayor, pero vos debutaste antes y también te retiraste antes…

Mi retiro se debió a las lesiones que me tocaron vivir. La primera rotura de ligamentos cruzados la sufrí con 20 años y la segunda a los 27. Y ya nada fue igual. Disfruto que Diego esté jugando, me da una gran alegría, porque a él le costó muchísimo. A mí me fue muy bien de entrada, debuté joven, estuve en las juveniles, pero a Diego le costó y no se lo reconoció como correspondía. Vivió años maravillosos en Europa, es ídolo máximo del Genoa, en Zaragoza se cansó de hacer goles, en el Inter ganó muchísimos títulos, pero en la Argentina no lo terminaban de reconocer. El hincha de Racing siempre lo quiso, pero recién ahora lo puso en un lugar impresionante. Y eso me da mucha alegría por todo lo que sufrió.



14 ¿Por qué decís que sufrió tanto?

Diego hizo dos años y medio de Cuarta División en Racing. Eso es caminar por la cornisa de tu futuro como futbolista profesional. Tuvo esa cuota de suerte indispensable, porque en un instante clave agarró interinamente Gustavo Costas, que lo conocía de las inferiores, lo subió y lo hizo jugar. Siempre pongo su ejemplo como enseñanza: es una demostración de que con trabajo, dedicación y deseo, las cosas se consiguen. Tengo amigos del fútbol que no han llegado a Primera, los encontrás 15 años más tarde y te dicen: “Me arrepiento de no haber dado todo en su momento”. Es una edad en la que hay tentaciones y muchos chicos quedan en el camino porque no pueden controlarlas. A pesar de que le tocó hacer un camino muy largo para llegar a Primera, Diego siempre luchó para ser futbolista.



15 Hay grandes coincidencias en las carreras de ambos: campeones en el club de origen, un club mediano de Europa, uno grande luego, ganan la Champions, van a un Mundial, se rompen los cruzados y el regreso al club de origen. Parece guionado… 

Exacto, es increíble. Con Diego tenemos una forma de ver las cosas muy parecida y los dos sabíamos, cuando nos fuimos a Europa, que volveríamos a Independiente y a Racing, el resto es un poco también el destino…



16 Te iba a decir: todo muy parecido salvo el final: Diego campeón en Racing, vos te fuiste al descenso con Independiente… 

Claro, sí, ¡qué simpático! Yo me había retirado hacía un año cuando nos fuimos a la B, pero participé en uno de los tres años del promedio, no reniego de eso. Pero la vida es esto: los buenos y los malos momentos, ¿qué vas a hacer?



17 ¿Diego te cargó con el descenso de Independiente?

No, cargadas no hubo. Entiendo que la gente de Racing lo haya disfrutado. Quizás no queda bien que lo diga yo, pero la grandeza de Independiente es superior a la de Racing. A lo largo de su historia, Independiente tuvo más alegrías que tristezas y Racing todo lo contrario.



18 Ultima fecha del campeonato pasado, ¿querías que Racing fuera campeón o no?

Era una situación muy rara porque quería que le fuera bien a mi hermano, pero jamás me puedo poner contento por los éxitos de Racing. Me hubiera encantado que Diego consiguiera lo mismo, pero en otro lado. Se lo merecía.



19 Final de la Libertadores, último penal de la serie para Racing, patea Diego; si lo erra, sale campeón Corinthians. ¿Qué deseás?

No creo que Racing llegue a la final. Esa es mi respuesta. Le contesté lo mismo a Quique Felman hace poco: el nivel de fantasía del periodista supera todo, así que espero que eso no ocurra, que a Racing lo eliminen antes.





20 ¿Diego es el Príncipe o el Rey de los Milito?

No hay títulos de nobleza en nuestra familia, somos gente sencilla (risas).



21 ¿Hay chances de que en el futuro sean una versión moderada de los Barros Schelotto en los banquillos?

No creo, porque Diego no tiene intenciones de ser entrenador. Si cambia de opinión, sería lindo trabajar juntos.



22 ¿Por qué no fuiste al Olimpyque de Marsella de pibe? 

Fue la primera oferta grande que recibí, en junio del 99. Iba a ir Diego, que estaba en inferiores de Racing. Yo tenía dudas, pero al final mis viejos no nos dejaron ir, sentían que éramos muy chicos y aparte yo quería disfrutar la Primera de Independiente.



23 ¿Líder se nace o se hace?

Hay algo que viene con cada uno y después, a través de la experiencia y la educación, uno va incorporando cosas. Intenté siempre ser el mismo, no hacer nada en forma antinatural. No creo que haya un solo perfil de líder: hay tipos que lo son a través de la comunicación, otros por su presencia, otro por la palabra justa en el momento indicado. El Ratón Ayala, por ejemplo. Lo admiraba cuando empezaba en la Selección y con el tiempo tuve la oportunidad de conocerlo y confirmé todo eso que a mí me daba la sensación de que el Ratón era. Sin hablar, con su presencia, por cómo entrenaba, por la palabra justa…



24 ¿A qué líderes admiraste cuando empezabas?

Tuve dos grandes referentes en mis comienzos: Dany Garnero y Fabián Carrizo. Llegué al vestuario de la Primera con toda la timidez y me encontré con tipos a los que admiraba desde la tribuna. Dany era el 10 del equipo del 94, al que iba a ver todos los domingos. Y era el auténtico líder de ese vestuario, un tipo recontra inteligente, que no necesitaba alzar la voz para que lo escucharan. Y protegía mucho a los chicos del club, los guiaba.



25 Por ejemplo…

Teniendo 18 años me agarró después de una práctica y me dijo: “Antes de la cena, nos reunimos con los dirigentes para discutir por los premios, quiero que vengas así escuchás, porque alguna vez te va a tocar a vos”. Hoy Dany es amigo y vecino, vive a 50 metros de casa y cada vez que tengo alguna duda, me cruzo y charlamos. El y Carrizo me ayudaron mucho a perder ese temor de llegar al primer equipo en un vestuario con gente muy pesada y unos pocos jóvenes, un formato que dejó de existir hace años.



26 ¿Quién te dio la cinta en Independiente por primera vez? 

Enzo Trossero. Un viernes a la noche, contra Argentinos, en febrero del 2000. Cascini no podía ser capitán porque estaba suspendido. Me estaba cambiando y vino Enzo y me dijo: “Mirá que hoy vas a ser el capitán”. Esa noche metí mi primer gol en Independiente, ganamos 8-1… pero ojo que yo metí el 1-0, eh.



27 ¿Cuántas lesiones tuviste en tu carrera?

Serias, fueron dos, ligamentos cruzados en la misma rodilla, la derecha. La primera, a los 20 años, en Avellaneda, contra Rosario Central, una jugada muy simple, como suele pasar. Un pelotazo, me quise afirmar y pisé muy fuerte. Sentí el ruido, enseguida me di cuenta de que era una lesión difícil. La siguiente fue en mayo de 2008, semifinal de Champions en Manchester, salté con Rooney y caí mal. Me operaron y la idea era recuperarme a los 6 meses, se complicó y mi primera convocatoria tras la lesión fue para el Mundial de Clubes, en diciembre del 2009. O sea: en vez de 6 meses fueron 18.





28 ¿Te rompés los ligamentos y ya no sos el mismo?  

Después de mi primera lesión, jugué 8 años, muchos partidos y me sentía igual. Cambió después de la segunda lesión porque tenía un dolor persistente y viví un año y medio terrible. Obviamente, una rodilla lastimada necesita cuidados especiales: ir casi todos los días al gimnasio para hacer media hora de fortalecimiento antes de cada práctica, por caso. Eso hacía.



29 Si te cruzás por la calle con Valdano, ¿lo saludás?

Si el tema hubiese quedado en el fichaje frustrado al Madrid, no tendría ningún inconveniente en saludarlo, porque es parte del fútbol, pero tras mi segunda lesión, cuando llevaba un año de rehabilitación y vivía un momento terrible porque no le encontrábamos la vuelta, declaró: “El tiempo me dio la razón con Milito”. Fueron palabras desafortunadas, innecesarias, cuando yo jamás me había metido con el Real Madrid ni con Valdano. Después de un derby que ganamos 2-0 en el Bernabéu, al salir del vestuario lo vi charlando con Pep y le dije que se había equivocado.



30 ¿Qué significó el Zaragoza en tu carrera?

Un club superimportante, el que me abrió las puertas en Europa. Un viernes se cayó mi pase al Real Madrid, y el sábado estaban los dirigentes del Zaragoza en el hotel de Madrid donde me alojaba para contratarme. Me venían buscando desde antes. La única salida que proponía el Madrid era que me quedara a préstamo por un año y si en ese año no había problemas, me contrataban. Les dije: “Olvídense, me voy a Zaragoza”.



31 ¿O sea que vos te bajaste del Real Madrid?

Me habían buscado para hacerme un contrato de cuatro años y yo no tenía ninguna duda de cómo estaba. ¿Ellos sí las tenían? Perfecto: los respeto, pero contraten a otro. Tomé la decisión convencido. Me fui a Zaragoza y 8 meses más tarde me topé con el Madrid en la final de la Copa del Rey. Increíble, ¿no? Y la ganamos con un gol de Galletti en el alargue. Al año siguiente, le ganamos la Supercopa al Valencia de Rafa Benítez. Aparte de buenos jugadores, ese equipo tenía convencimiento, mentalidad.



32 Encima después terminaste en el Barcelona.

Exacto. Pero volviendo al Zaragoza: es el club donde pude jugar dos años con mi hermano, algo que sólo hice en algunos partidos en la Selección. Es la ciudad donde nació mi primer hijo y donde sigo teniendo mi casa. Paso por ahí cada vez que viajo a Europa. Ahora, lamentablemente, el club está en el peor momento de su historia.



33 ¿Qué tiene el Barcelona distinto al resto?

Es un club único. Desde su filosofía futbolera que perdura en el tiempo y porque no es solo un club de fútbol, sino que representa a Catalunya, esta cuestión político-cultural. Es un club gigante que tiene una fuerza gigante.



34 ¿Cristiano como rival es tan asqueroso como parece?

Me tocó enfrentarlo un par de veces y no tuve problemas. Heinze, que fue su compañero en Manchester, me habló muy bien de Cristiano.




35 Con Ronaldinho sí te sacaste chispas… 

Con Ronaldinho teníamos una gran rivalidad desde las selecciones juveniles. Jugamos Argentina-Brasil en el Sub 17, Sudamericano y Mundial, el Sudamericano Sub 20, Preolímpico en Londrina, Independiente-Gremio por la Mercosur. Llegamos el mismo año a España, 2003, yo a Zaragoza y él a Barcelona, y en 4 años nos enfrentamos 8 veces por Liga y 6 por Copa del Rey. Nunca fue de provocar, nos respetábamos, pero él sabía que tenía unas ganas de darle (risas). Cuando llegué al Barsa, me dijo: “¡Por fin vamos a jugar juntos, así no me pegás más!” (risas). Y en uno de mis primeros partidos, dio la arenga al grupo y después me agarró y me dijo: “Quiero que empieces vos también a hablar acá con los muchachos, eh”. Un gran espaldarazo…



36 La primera vez que hablaste con Guardiola.

Fuimos a entrenar con Rijkaard al Miniestadi y vinieron unos chicos del filial para completar la práctica. El técnico era Pep. Nos saludamos y nada más. La siguiente fue en la clínica donde me habían operado. Faltaban 2 o 3 partidos para terminar la temporada y ya habían anunciado que Pep sería el sucesor de Rijkaard. Estaba en la habitación con la familia, golpearon la puerta y pasó Pep. Obviamente se fueron todos y quedamos los dos. “Gaby, pensá en tu recuperación, sé que hasta diciembre no te cuento, pero mirá que te necesito y vas a ser muy importante para nosotros”, me dijo. Me transmitió un gran entusiasmo y seguridad. “Ya lo verás, todo irá bien”, me repitió un par de veces.



37 ¿Te sorprendió que fuera a verte?

Claro, fue un gesto que no esperaba para nada. Unos meses después, horas antes de su debut oficial como técnico del Barcelona, ante el Wisla Cracovia por la pre Champions, me llamó a la Argentina. Yo estaba comiendo en un restaurante de Quilmes con Luis García, el kinesiólogo de la Selección. Decía “privado”, no iba a atender, porque nunca atiendo en realidad. Por suerte lo hice. Era Pep. “Gaby, quiero que sepas que hoy empieza oficialmente la temporada, que te echamos de menos y que ésta es la Champions que tú vas a jugar”, me dijo ¡tres horas antes de su debut oficial! Increíble que se acordara de mí. Después, no pude jugar esa Champions, pero fueron esos gestos que decís: “La pucha, mirá en cuántas cosas está metido este tipo”.



38 ¿Qué es lo mejor que tiene Guardiola?

Muchas cosas. El entender el juego de una forma muy muy especial. Es brillante en ese sentido. Con Pep he hecho cosas que tenía prohibidas con otros técnicos. Pep cree que ante cada presión, hay una solución y busca todo el tiempo la variante para intentar salir jugando sabiendo que a veces hay imprecisiones y toca jugar una pelota larga. En mi segundo año, todavía lesionado, nos tocaba el Getafe. El técnico era Víctor Muñoz, al que había tenido en Zaragoza dos años. Lo conocía bien. Pep me vino a buscar al gimnasio y me dijio: “Gaby, hoy olvídate de esto, ven que quiero que me digas cosas de Víctor Muñoz”. Me llevó a su despacho, me mostró imágenes de Getafe y me preguntaba por qué hacía esto y lo otro.



39 ¿Pudiste responder dignamente?

Sí, sí (risas). Pep es innovador, te sorprende siempre, no para de buscar variantes para cada situación. Hace un gran análisis del rival, sabe por dónde hay que atacar, cómo hay que presionar, y si eso no ocurre en el partido, tiene un plan B y uno C. Y las charlas en el entretiempo son un espectáculo. El cree que ataque y defensa van juntos, son una misma cosa. Que si el equipo defiende mal, es porque está atacando mal y por eso siempre intenta buscarle una solución a la forma de atacar para no recibir ese contraataque del rival.



40 ¿Guardiola no te satura con sus obsesiones?

Todo lo contrario. Pep tiene la combinación de no dejar nada librado al azar haciendo con su cuerpo técnico un trabajo muy fino en todo, pero, al mismo tiempo, te deja respirar. Nosotros no concentrábamos, cuando terminaban los entrenamientos, el que se quería quedar a patear, lo hacía, y el que no, no. Si uno quería ir al gimnasio, iba. Nos daba mucha libertad. Los entrenamientos eran superexigentes, y donde uno insinuaba un poquito de relajación, estaba el toque de atención. A Pep, además, se le nota muy claramente cuando está mal y cuando está contento.



41 ¿Fue frustrante la primera temporada de Guardiola, con 6 títulos sobre 6, y vos sin poder jugar ni un partido?

Era un momento brillante del equipo y uno horrible para mí. Pero el club, el cuerpo técnico y mis compañeros me brindaron una contención única. Si me hubiese tocado vivir lo mismo en otro club, muy probablemente, hubiese tirado la toalla. No me entrenaba con el grupo, pero me hacían sentir importante. Estaba en el gimnasio y por ahí venía Pep o un par de chicos a charlar y al día siguiente venían otros dos o tres. Ese del Barsa fue el mejor grupo que me tocó integrar, no tengo dudas. De afuera, existe la fantasía de que son inalcanzables, de otro planeta, y es todo lo contrario. Es más, hasta resulta mucho más fácil convivir con ese nivel de jugadores y de personas, que en un vestuario argentino, ¡mirá lo que te estoy diciendo!



42 ¿Por qué no aceptaste ser su ayudante en el Bayern Munich?

Porque nunca me lo ofreció (risas). Fue un rumor. Hace unas semanas estuve en Europa con Pep: lo fui a visitar, a conocer el Bayern por dentro, estuvimos cenando, hablamos de fútbol, pero en ningún momento se tocó el tema. “¿Y? Algún jugador ya te puso carita cuando no lo metías en el equipo?”, me preguntó, entre risas. Siempre estuve en contra de compañeros a los que no les tocaba jugar y el camino que usaban para demostrar su enojo era entrenarse fastidiosos. Entrenarte bien, con los dientes apretados, es la mejor manera de reclamar tu lugar.





43 ¿Qué te trajiste de ese viaje a Europa?

Fui a saludar a Pep, a conocer un club como el Bayern y a preguntarle por algunas modificaciones que veía en el equipo, como poner a los laterales por dentro, jugar con línea de 3 y dos contenciones... Después, visité la ciudad deportiva del Manchester City, que es impresionante, y pude ver otra vez a Messi en vivo, por Champions contra el City, en el Nou Camp. Me quedé helado, me hizo sentir cosas que hacía mucho no sentía, un primer tiempo increíble.



44 ¿Por qué se dio ese enganche de Pep con vos?

El vínculo más fuerte se dio durante mi lesión, porque sabía que al llegar el fin de semana él no tenía que tomar la decisión de ponerme, pero una vez que estuve en condiciones de jugar, te diría que yo puse un poco de distancia, no quería quedar como el tipo que sacaba ventaja. No nos escribimos seguido, pero si voy para allá, nos vemos, o si él viene para acá, como pasó en las charlas que dio en la Argentina, nos juntamos. La última vez, en pleno Mundial, fue imperdible: vino un día y fuimos a cenar con él y Menotti. Una charla impresionante. Yo, calladito, escuchando, por supuesto.



45 Menotti dijo que él hubiera elegido a Pep para ser DT de la Selección. ¿Lo ves posible alguna vez o es un delirio?

 Ehhh, hay países que lo hacen, pero la Argentina tiene muy buenos entrenadores para tener que buscar a uno de afuera. Martino es uno de ellos. Fijate la cantidad de entrenadores argentinos que hay en selecciones de Sudamérica y por el mundo, eso habla de un gran nivel del entrenador argentino.



46 ¿No te parece raro verlo a Messi por la derecha, como en sus comienzos, cuando vos lo viste brillar por el centro con Guardiola?

Leo tiene tanto, pero tanto talento que te hace daño por adentro y por afuera. Cuando empezó por la derecha, no me lo imaginaba en otro lugar que no fuera ese, pero cuando lo vi por adentro, de falso 9, pufffff, encontré al mejor Leo. Ojo que ahora también intercambia con Suárez y va al medio, eh.



47 Si sos el técnico del mejor jugador del mundo, ¿le consultás si le molesta jugar por el costado o se lo ordenás y listo?

La comunicación siempre es necesaria. El fútbol, como cualquier otra actividad, tiene que ver con las relaciones humanas. No creo que el entrenador tenga que ser distante del futbolista ni tampoco que deba ser amigo, el equilibrio es la clave. Vos tenés que hacer sentir bien a los jugadores y no todos son iguales: uno por ahí necesita que le hables; otro, no...



48 Si tuvieras que apostar: ¿Messi algún día dejará el Barsa?

Me gustaría que juegue siempre en Barcelona, que sea hombre de una sola camiseta, al menos en Europa. No hablé con él de este tema, es sólo intuición mía: en el corto plazo no lo veo fuera del Barsa. Me parecería un muy mal negocio que dejen ir a Leo, que ya es leyenda, el hombre más importante en la historia del club.



49 Si no salimos campeones del mundo con Messi, ¿no es para morirse?

Ya pasaron tres Mundiales… Los chicos del Barsa siempre nos decían que no podemos desaprovecharlo, nos ven como grandes candidatos, más conociéndolo a Leo, pero te toca jugar con Alemania, ¿viste lo que es? Sería una pena muy grande que con el mejor jugador de la historia no podamos ser campeón de América y del mundo. Una pena para Leo y para el país, para todos los futboleros. Pero es muy difícil ganar un Mundial. Y no soy de los que piensan que para ser el mejor de la historia tenés que ganar un Mundial.




50 Vos que lo viste en su nivel más alto con Guardiola, ¿cuánto calificás su último Mundial? De 1 a 10… 

Noooo, eso de los puntajes es muy de ustedes, los periodistas. En la primera fase, fue un jugador sumamente determinante por los goles que hizo, y en la eliminatoria directa, el equipo cambió su forma de jugar. Para mí, hizo un muy buen Mundial, jugando distinto a lo que jugó durante muchísimos años en el Barcelona.



51 ¿Al Mundial 2006 fuiste pensando que lo ganaban?

Sí, había muy buen equipo, muy buen grupo y teníamos un gran entrenador al que conocíamos mucho y que él nos conocía mucho. Y estaba Román, que era de esos jugadores con los que salís a jugar y te dan la tranquilidad de que van a resolver algo y te van a hacer ganar un partido.



52 ¿No poner a Messi contra Alemania fue un error de José? 

En ese partido, se le lesionó el Pato, y Hernán (Crespo) pidió el cambio. Alemania se venía con pelota parada, y José puso a Cruz, que era alto, te defendía en los centros y aparte venía de una temporada espectacular en Italia. Al final nos empataron por vía aérea, esas cosas del fútbol.



53 ¿Independiente puede ser campeón este año o aún le falta?

Para ser campeón es importante la regularidad. La idea de Almirón me parece muy interesante, y en el momento en que el equipo haga ese clic, ganará muchísimos partidos.



54 ¿No te parece injusta la gente de Independiente con Almirón, que viene de pelear un campeonato e intenta un buen juego?

Al hincha de Independiente los últimos años le tocó vivir cosas muy malas, y quiere ganar, como el hincha de cualquier equipo, pero yo creo en los procesos. Entre el 2002 y el 2015 por Independiente pasaron cantidad de jugadores y entrenadores, y sólo se ganó una Sudamericana. Y muchos de esos técnicos después demostraron en otros lugares que eran buenos: Garnero, ascendiendo con San Martín de San Juan, Troglio con Gimnasia, Falcioni siendo campeón con Banfield y Boca…. Si a esos entrenadores se les hubiera tenido más paciencia, al menos un título local en 13 años hubiese caído, pero la desesperación del hincha empuja, sobre todo en el dirigente que se deja influenciar por el hincha. Es obvio: para construir cosas importantes, se necesita tiempo; para destruirlas, no.



55 ¿Cómo explicás lo de Simeone en el Atlético?

Es una demostración de que el dinero en el fútbol, si bien es importante, no lo es todo, que antes está el convencimiento, la mentalidad, el deseo de ganar, de generar competencia interna. El técnico debe ser el primero en no parar un minuto y en querer demostrar ser competitivo. En este último viaje me lo crucé en el aeropuerto y estuvimos charlando 10 minutos.



56 ¿Le preguntaste cuál era la fórmula?

Lo felicité por todo lo que está haciendo, es realmente admirable. Aguantarles el ritmo al Barcelona y al Real Madrid en la liga española es complicadísimo. Ganarle una Copa del Rey al Madrid en el Bernabéu, una Liga en el Camp Nou al Barcelona, casi imposible. Y lo hizo. Como ganarle también una final al Chelsea y estar a dos minutos de quedarse con la Champions. Eso se consigue con mucha categoría. Y, además, se le fue primero Falcao, después Diego Costa, Courtois, los marcadores de punta, y el equipo siguió compitiendo, ahí te das cuenta de que el tipo tiene algo. Me hubiese encantado hablar más tiempo y visitarlo, pero fui muy pocos días. Ni se debe acordar, pero el día que debuté en la Selección, contra México en Los Angeles, año 2000, el Cholo era el capitán de Bielsa, estaba haciéndose masajes con el fisio y me acerqué a charlar de fútbol con él. El Cholo habla de fútbol y desprende pasión.



57 ¿Lo ves parecido a Guardiola en ese sentido?

Exacto. A Mourinho no lo conozco personalmente, pero mi hermano me habló muy bien de él y pienso que Pep, el Cholo y Mou tienen muchas cosas en común para hacer competitivos sus equipos. Difieren en la idea general, pero el compromiso, el esfuerzo, la humildad para competir, la humildad para respetar a todos los rivales de la misma manera, el hecho de no relajarse y el orden ofensivo y defensivo, los unen.



58 La diferencia es que Mourinho se hace odiar…

No lo conozco en la intimidad, te hablo por lo que me contaron mi hermano y los chicos del Inter, y me quedo con eso, y no con la parte polémica. Mourinho es un espectáculo, del nivel de Guardiola, del Cholo, de Bielsa. Eso me dijeron.



59 Pero Guardiola no lo puede ni ver…

No creo, tienen perfiles distintos, pero son dos personas muy inteligentes y que hacen jugar al equipo de acuerdo a lo que pretenden. Para eso tenés que convencer y transmitir seguridad, no es sencillo.



60 ¿A Martino en Barcelona no le perdonaron ser extranjero?

Por lo que había hecho en Newell’s, pensé que era una muy buena opción para el Barcelona, porque había obtenido un funcionamiento similar al del Barsa en un campeonato más agresivo y friccionado que el español. Después, hay que entrar en pormenores que uno desconoce. El Barsa es un club muy grande y allí juegan con los antecedentes. El Tata era reconocido en la Argentina y en Sudamérica, pero quizás en España no.



61 ¿Periodismo argentino o español?

Son parecidos. Hay periodistas muy buenos, en Argentina y España, y otros con los que no comparto cómo se manejan.



62 ¿Qué recordás de Vilanova?

Tito era una excelente persona, más cerrado que Pep en cuanto a la comunicación. Era el encargado de las pelotas paradas y antes de cada partido, íbamos de a uno a verlo: tenía las láminas pegadas en la pared y nos recordaba en qué lugar debíamos marcar, porque hacíamos zona. Miraba muy bien el fútbol, un gran apoyo de Pep. Una persona sencilla, de pocas palabras y conceptos claros, muy del Barsa.



63 Un mazazo durísimo su enfermedad, ¿no?

Terrible. Como fue lo de Abidal en su momento. Cuando me retiré, Tito arrancaba como entrenador principal en el Barsa. Era el casamiento de Iniesta, fui para allá y el primer día de la pretemporada, lo acompañé a Leo y estuvimos charlando con Tito un rato largo. Fue la última vez que lo vi. Increíble que se haya ido tan rápido y tan joven.



64 Defendiste sólo tres camisetas de club en tu carrera, ¿no te gustan los cambios?

No entiendo a los futbolistas que cambian de club todos los años. Jugué solo en tres, eso tiene que ver con que te quieran y con que te vaya bien. A mí me gusta dejar algo en los lugares, y para dejar algo, necesitás tiempo, si no, es muy difícil.



 65 Vas contra la corriente: de pibe te vino a buscar el Marsella y no quisiste; el año pasado te ofrecieron ser DT del Rojo y tampoco. Otros se tirarían de cabeza…

A mí no me gusta tirarme de cabeza, intento sentir los momentos. Nada te asegura nada, menos en el fútbol, porque uno puede analizar de arriba abajo las cosas y al final no te va bien, pero tengo que sentirme preparado y que es el momento, y si eso me pasa, lo acepto, pero si no me pasa, ¿por qué debo aceptarlo? (Aclaración: una semana después lo buscaría Estudiantes y sí sintió que era el momento).



66 ¿Nunca pensaste en plancharte el pelo?

Noooo, no imposible. Moriré con rulos... o sin pelos, a este ritmo.



67 ¿Tu viejo quedó con alguna secuela del secuestro?

Está todo superado. Mi viejo estuvo alterado al principio porque la pasó muy mal, pero ya está, ya pasó.



68 En 2010 declaraste en El Gráfico: “No me gustaría volver de grande, sino para aportarle cosas al equipo”. ¿Le aportaste?

Me tocó regresar en un muy mal momento del club. Tenía el deseo de volver y no analicé que había elecciones y que el equipo venía de ser último. Fue un año regular en lo deportivo, pero la experiencia de haber vuelto y retirarme en Independiente para mí fue suficiente.



69 ¿Volviste sabiendo que te iba a costar tanto jugar?

Al principio me costó porque venía de otro fútbol y de no tener continuidad y, con el tiempo, agarré un nivel aceptable. Pero convivir con los problemas físicos me terminó ganando. Después de mi última lesión, volví a jugar sobre todo por la gente que nunca me había dejado solo, por un desafío también, pero quedaron secuelas físicas. Por eso decidí acelerar todo: mi regreso a Independiente y mi retiro. Volví con la idea de jugar uno o dos años porque sabía que no me quedaba mucho más. Si no me hubiera sentido así, quizás me habría quedado algún año más en Europa.



70 ¿Te arrepentís de haber vuelto viendo cómo terminó todo?

Para nada.



71 Tu día más feliz en el fútbol.

Ufff (piensa), cuando salí campeón con Independiente en cancha de San Lorenzo. Era mi primer título, era con mi club. Después de haber visto desde la tribuna a grandes equipos campeones de Independiente, verme a mí en esa situación fue hermoso.



72 ¿El más triste?

La primera lesión y el descenso. Estuve en la cancha cuando nos fuimos. Llevaba un año de retirado, pero acompañaba al grupo: concentraba con ellos, viajaba en el micro, iba al vestuario. Era mi manera de colaborar. Ese día con San Lorenzo lo vi desde un palco, eh (se muerde los labios) y después bajé al vestuario y nos quedamos hasta las 12 de la noche con los utileros, con el delegado Gustavo Sánchez, con gente a la que conocía desde pibe. Un momento horrible, esa sensación de “esto no puede estar pasando”. Si había algo que no quería, era que mi abuelo viera a Independiente descender, pero el fútbol te premia y te castiga.



73 ¿Cuánto tardaste en recuperarte?

Ese día me quedé hasta muy tarde, nos consolábamos entre nosotros, pero cuando me subí al auto para volver a casa fue durísimo, porque ahí ya te quedás solo. Ese viaje fue terrible. Después, como todo en la vida, hay que remarla y superarla. Fue un día muy emocionante y doloroso, desde la previa en que la gente recibió al equipo gritando como loca, y luego la dignidad y la grandeza con que asumió el descenso. No hubo disturbios.



74 ¿En qué se equivocó Cantero?

Le tocó agarrar la institución en un momento complicado, con buenas intenciones, pero tomando mala decisiones. Le dio demasiada importancia al tema de la barra y descuidó lo deportivo. Le tocó ser presidente de un club gigante en problemas, sin experiencia y todo lo fue superando.




75 ¿Te arrepentiste en algún momento de haberte retirado?

No. Hay veces que extraño el día a día, el hecho de estar en un vestuario con los compañeros, de ir a entrenar y esperar que llegue ese día de competir. Para mí fue mucho más traumático el final de mi carrera que el retiro mismo. El retiro fue un alivio porque el físico no me daba para más. Siempre es duro dejar algo que uno ama y que hizo durante muchos años, pero era lo que tocaba, no tenía sentido estirar más el tiempo porque no la estaba pasando bien con tantos dolores.



76 ¿Por qué no quisiste ser ayudante de Brindisi?

Tenía mucha relación con los chicos en ese momento y no conocía tanto a Miguel, si bien tenía una referencia inmejorable de él. “Prefiero no tomar ninguna decisión que tenga que ver con lo técnico, sí estoy para acompañar y aportar desde ahí”, le dije. Y eso hice.



77 ¿Y por qué no quisiste ser el DT tras la salida de De Felippe?

Porque no lo sentía en ese momento y porque pretendía consolidar el proyecto con las inferiores. Nos reunimos, me preguntaron por ciertos futbolistas, y pedí un día para pensarlo y elaborar si era el momento o no. Y me di cuenta de que era mejor seguir donde estaba.



78 ¿Te negaste porque te pidieron que limpiaras al Rolfi y a Insúa?

De eso no hablamos. Si me lo hubiesen pedido, no lo habría aceptado.



79 ¿Lloraste muchas veces por el fútbol?

Sí, sobre todo por las lesiones. Esa impotencia la tenés que sacar por algún lado.



80 El mejor técnico que tuviste y el peor.

El más importante fue José (Pekerman) y el mejor, Guardiola. Peores no tuve, al final aprendés de todos.



81 ¿Qué es lo que más te quedó de José?

Su docencia y su claridad de conceptos para que el jugador lograra comprenderlo. Y la visión del juego.



82 Los mejores amigos del fútbol.

Acá se van a enojar porque seguro me voy a olvidar de varios. Así, enseguida, te nombro a Leo Avila, mi ayudante, a Dieguito Forlán, Cuchu Cambiasso, a mi hermano, Leo Ponzio, Leo (Messi), Masche, el Tanito Pernía, el Cabezón D’Alessandro, Pinto, Rolfi, Pochito Insúa, Nico Burdisso, Galletti, bueno, tampoco puedo poner a 2 millones…




83 ¿Te agarraste a piñas alguna vez con un compañero?

A piñas no, pero esta la cuento porque ya la contó Piqué en su libro. Ultimo partido de Liga en Zaragoza, concentrábamos con Gerard, él muy joven, yo también, pero mayor que él. En el
entretiempo estaba caliente con el partido, le dije algo y Gerard me contestó. Ahí nomás fui a buscarlo, lo quería matar. No pasó nada. Fue la típica, te vas patinando con los tapones y tus compañeros se meten. Terminó el partido, no nos dimos ni bola, me vine a la Argentina para jugar Copa América y estando en el predio un día me llama y nos empezamos a reír los dos. Gerard es un personaje, un tipo muy divertido y alegre.



84 ¿A Cruyff lo conociste?

Lo conocí en el club, “hola, ¿qué tal?” y no mucho más.



85 ¿Quiénes te gustan de los entrenadores argentinos jóvenes?

Me gusta lo que están haciendo Almeyda, Gallardo, el Vasco cambiando un poquito el perfil histórico de Boca, Almirón, Cocca, hay muchos…



86 ¿Notás que hay una influencia grande del Barcelona en estos técnicos jóvenes?

Los equipos que ganan van creando tendencia, es algo lógico. Creo que no hubo gente a la que le gustara el fútbol que no se sintiera atraída por cómo jugaba el Barcelona de Pep. Para mí, el equipo que mejor jugó de los últimos años en la Argentina fue el Newell’s de Martino. Pero sí, hay cosas del Barcelona en varios equipos argentinos hoy. El hecho de salir jugando de atrás, la presión alta... A mí me gusta mucho la presión alta.



87 “Quiero saber si estoy capacitado”, dijiste al agarrar el selectivo. ¿Estás?

Hoy siento que estoy preparado y con ganas de comenzar (de hecho lo confirmaría una semana después). Pero aclaremos: una cosa es sentirla, otra cosa es sentirla y desarrollarla, y otra distinta es sentirla, desarrollarla y que dé resultados. De eso se trata. Faltan las dos etapas. Tuve algunas propuestas del interior del país y también del exterior, pero no quería alejarme de la familia (y no se alejó, porque vive bastante cerca de La Plata).



88 ¿Te costó dar tu primera charla frente a un grupo?

La verdad que no, me sentí bastante bien, me gustó mucho la experiencia que tuve durante 15 meses con los chicos porque se comprometieron y entregaron al máximo.



89 ¿A Independiente querés dirigirlo con bastante experiencia?

Que sea un lugar de llegada y no de experimentación… En mis planes está dirigirlo alguna vez, de momento no lo veo, no sé dentro de cuánto. Para mí es un desafío volver a Independiente alguna vez para dirigirlo. Espero que cuando me llegue la oportunidad, esté preparado.


90 ¿Qué fue lo que más te conmovió del partido despedida? 

Que todos los chicos vinieron al partido y después el acompañamiento de la gente, había más gente de la que imaginaba. Estoy muy agradecido por eso. Y un momento muy emocionante fue cuando hablaron mis dos hijos y terminaron cantando “desde el día que nací…” y los siguió todo el estadio.



91 Te cruzás hoy con Noray Nakis, ¿qué hacés?

Soy una persona educada, puedo tener diferencias con la gente, pero de ahí a no saludar no tiene nada que ver.



92 ¿Cuánto tiempo creés que le queda a Diego? ¿Su rodilla lo puede terminar complicando como a vos?

No, la rodilla de Diego está muy bien, no tiene nada que ver con la mía. La rodilla operada a veces tiene una descompensación, pero fijate que prácticamente no se perdió partidos ni entrenamientos. Creo que uno o dos años más va a jugar. No perdió las ganas, eso es lo más importante.



93 La primera vez que escuchaste el apellido Messi...

En Zaragoza había un muchacho, Alberto Zapater, más joven que yo, y un día me dijo: “Gaby, hoy jugamos contra el Barsa B y viene Messi, el pibe argentino”. Yo no sabía quién era, creo que fue en 2004.



94 ¿Y la primera vez que hablaste con Messi?

En la Selección, con José de técnico. Contra Hungría, el día que Leo debuta y lo echan al minuto, después ya en el Mundial 2006. Volví de Alemania y le dije a mi viejo: “Nunca vi una cosa igual”. Claro, los dos éramos suplentes y después de los entrenamientos hacíamos reducidos. Una cosa de locos.





95 ¿Te hiciste amigo ahí?

En el Mundial bien, pero Leo estaba mucho con Ustari, después volvimos a coincidir en la Copa América 2007. En ese momento tenía todo avanzado con la Juventus y una tarde, en Venezuela, yendo a entrenar, Leo sube al micro y me dice: “Gaby, me acaba de llamar Laporta y me dice que por favor no firmes con la Juve porque te va a contratar”. Me quedé: “¿Seguro, Leo?”. Volví de entrenar y tenía el mensaje de mi representante: se habían puesto en contacto del Barsa.



96 ¿Te considerás amigo de Leo?

Sí, claro, hablo seguido, la amistad surgió en el día a día de esos 4 años en Barcelona, ahora no nos vemos, pero nos escribimos y hablamos. Con Javi (Mascherano) me pasa lo mismo, porque nos encanta el fútbol, entonces por ahí está viendo un partido y me escribe: “¿Estás viendo tal partido?”. Y si coincidimos, me llama y nos ponemos a hablar de lo que estamos viendo.



97 ¿Cambió mucho Leo desde el 2005 hasta hoy?

Cada uno es como es. Leo tiene ese perfil de tímido, pero también posee una gran personalidad, porque habitualmente el tímido no participa mucho. No es el caso. Y tiene una humildad increíble. Creo que los grandes de verdad deben tener esa humildad. Leo sabe perfectamente quién es y, sin embargo, no lo anda ostentando.



98 Existe la fantasía de que le sube y le baja el pulgar a determinados compañeros…

Nada que ver. Yo soy amigo de Leo y mi último año en el Barcelona, de 60 partidos habré jugado 22, y jamás me hizo un comentario del tipo: “Che, le digo al técnico que te ponga”. Nada.



99 Ibrahimovic se quejó de eso y luego lo destrozó a Guardiola. ¿Es muy jodido?

Ibra tuvo una diferencia con Pep y queda entre ellos, pero con nosotros, en el vestuario, estuvo siempre 10 puntos. Yo tenía una gran relación con él. Es más: se fue del Barsa y mantuvimos el contacto durante un tiempo.



100 Hace unos meses, Messi se calentó con Luis Enrique por una falta que no le cobró en la práctica, ¿es tan competitivo?

Leo es supercompetitivo en todo. Y se enoja, sí. Ese es su motor. Es lo que es por eso. Compite en todo. He estado en algún picadito con él, fuera del club y de la Selección, y si pierde, se calienta de verdad. Por eso, cuando lo criticaban en la Argentina, que decían que no tenía ganas y esas cosas, era ridículo. Leo te quiere ganar a todo lo que juegues. Ganar y ganar. En Barcelona hay una cancha de fútbol-tenis, con paredes y todo, tipo pádel, y no le podés ganar de ninguna manera. Es imposible. Nadie le gana. Se juega uno contra uno y es un espectáculo: los controles, lo que hace. Leo es así, lleva el gen competitivo en el ADN. Por eso es lo que es.



Aclaración


La primera propuesta para hacerle las 100 preguntas a Gabriel Milito data de 2011, cuando regresó a jugar a Independiente. Por diferentes motivos, se fue postergando. En principio, porque Milito no es de los que dan entrevistas con frecuencia. Luego, por la situación complicada del Rojo. Finalmente, la cita se concretó el miércoles 8 de abril de este año, en su casa. Fueron casi cuatro horas entre la charla y la producción fotográfica. Una semana después, lo nombrarían entrenador de Estudiantes. Por ese motivo, no hay una sola pregunta sobre el ciclo que ya comenzó al frente del Pincha.







Por Diego Borninsky Fotos: Emiliano Lasalvia y Archivo El Gráfico



Nota publicada en la edición de mayo de 2015 de El Gráfico





Fuente El Gráfico

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