Lucas
Pusineri tiene plena confianza en Gaby Milito, flamante DT del Rojo, y además
recordó su histórico gol a Boca: "Marcó un antes y un después en mi
vida". También habló sus inicios, su paso por River, su estadía en Rusia y
Platense.
Pusineri
tiene confianza plena en Milito.
Por Lucas
Casterán
El destino
los cruzó apenas un año, aunque ese tiempo alcanzó para que entre ellos
forjaran una relación que aún perdura. A mediados del 2002, Lucas Pusineri
llegó a Independiente desde San Lorenzo, se encontró con un Gabriel Milito
capitán y juntos lograron el Apertura 2002. Pasaron 14 años, el Mariscal volvió
a su casa con el objetivo de repetir ese logro como DT, y Pusineri, quien suena
para dirigir a Temperley, le tiró buena onda: "Lo felicité por su llegada
a Independiente. Es un ídolo del club. Me une una amistad y mucho respeto, y la capacidad que tiene. Le deseo
lo mejor".
-En 2002
fuiste compañero y viviste cosas fuertes con él. En ese momento, ¿le veías
pasta de técnico?
-Seguramente
va a dar sus frutos toda la sabiduría que adoptó a lo largo toda su carrera. No
descubro nada. Fue capitán de Independiente a los 20 años. Habla de un
liderazgo y conocimiento pocas veces visto. Desde mi lado, desearle lo mejor y
esperemos que al Rojo le vaya bien con él y se pueda dar el gusto de estar en
su casa y de la mejor manera.
-¿Creés que
en el club tuvieron poca paciencia con Almirón y Pellegrino o en el fútbol
grande el tiempo no es demasiado?
-El fútbol
mundial se rige por resultados. Más allá de que uno pueda llegar a tener un
proyecto, si no está avalado por resultados, la creencia caduca. Hoy hay que
poner el resultado ante todo. Con referencia a ellos, tuvieron sus tiempos y no
pudieron cosechar... Los respeto y admiro porque son gente que ha trabajado muy
bien, pero los objetivos que pide la gente de Independiente, que sí o sí es un
título, no se han podido cumplir. Por eso uno tiene que dejar el cargo.
-Cuando
llegaste a San Lorenzo (en el '99 desde Almagro), ¿imaginabas que tan rápido
ibas a jugar en Primera y luchar por títulos en un equipo grande?
-La verdad
que no lo imaginaba. No había antecedentes de un jugador que pasara de un club
chico del Nacional B a uno grande de la Argentina. En ese momento, Ruggeri dijo
que iba a jugar en Reserva para adaptarme al club y en un mes empecé a jugar en
Primera. Cuando me dieron la oportunidad, la aproveché muy bien.
-¿Qué otras
cosas recordás de ese período?
-Me dio la
posibilidad de hacerme conocer, transitar los caminos del fútbol grande, en un
club interesante y protagonista. Tuve la suerte de poder salir campeón dos
veces (NdeR: el Clausura y la Mercosur de 2001). Tengo un buen recuerdo de ese
plantel. De hecho, mis amigos en el fútbol son la mayoría de San Lorenzo.
-Siempre es
difícil elegir un título, pero ¿cuál te llegó más de los que ganaste?
-Son
distintos. En Independiente, la trascendencia que tuve, el protagonismo fue muy
participativo en ese campeonato con ese gol agónico a Boca. Se me reconoce
muchísimo más. Más allá de que todos los campeonatos que uno ha logrado han
sido buenos, me quedo con ése por la trascendencia que tuvo.
Gol de
Pusineri a Boca
-¿Qué
sensaciones recordás de ese gol?
-Sinceramente,
ese gol marcó un antes y un despúes en mi vida como futbolista, tanto en lo
personal como lo profesional. Con el correr del tiempo, uno valora muchísimo
más todo lo que pasó esa tarde. Cuando hice el gol, es difícil expresar en
palabras toda esa sensación de locura que uno siente y percibe. Hoy en día, lo
vigente que está, que sigue siendo el último grito nacional que tuvo
Independiente.
-¿Y qué
pensás que se hizo mal para que desde el 2002 no haya podido ganar nada a nivel
local?
-Es difícil
salir campeón, encontrar un momento con muy buenos futbolistas. Independiente
va a salir campeón nuevamente, pero los momentos no los elige uno, sino el
destino. Malas gestiones, malas administraciones que derivaron en muy malas
presidencias y malas decisiones. La toma de decisiones no fue la acertada en un
montón de circunstancias, tanto institucionales y así para abajo en lo
futbolístico. No se han elegido buenos jugadores, entrenadores, y la verdad que
han pagado caro todos estos años de sequía.
Las cosas
no han salido bien y la fiesta, en algún punto hay que pagarla", sentenció
sobre el descenso del Rojo
-¿Cómo
viviste el descenso de Independiente?
-Fue algo
traumático, no entendido. Se manchó la bandera de Independiente de toda su
historia. Evidentemente, la dirigencia que estuvo, no estuvo correcta. Cuando
hubo que tomar decisiones, no fueron las acertadas y eso provocó armados de
plantel que no dieron en la tecla, no acertaron con los refuerzos. Tanto
Independiente como River han tocado fondo y han descendido los dos. Imaginate
que no te vas de un año para el otro. Te vas en tres años, son seis
campeonatos. Imaginate que las cosas no han salido bien y la fiesta, en algún
punto hay que pagarla.
-¿Qué te
dejó tu experiencia en Rusia?
-Fue algo
muy traumático en el día a día y muy positivo con el correr del tiempo. Me he
sumergido en otra cultura con otro alfabeto, otra gente. Otro idioma,
costumbre. Estar en un fútbol completamente distinto. Había compañeros que tuve
un año y no les pude conocer la voz. La charla técnica se daba en cinco
idiomas. Un quilombo.
-¿Sentís
que te quedó la cuenta pendiente de jugar más tiempo afuera?
-No tengo
cuentas pendientes, pero evidentemente, mi mejor momento no fue aprovechar de
la mejor manera. Tuve posibilidades de jugar en España, y por cosas
contractuales, no se dieron en su momento. No me quejo, hice una linda carrera
en el fútbol argentino. Jugué en tres equipos grandes del fútbol argentino y
salí campeón en dos. Me siento muy dichoso de haber sido futbolista.
-¿En River
hubieras esperado más?
-La verdad
que sí. Tuve la mala fortuna de que me pidió Mostaza Merlo, y cuando llegué, no
estuvo más y estuvo Passarella. Alterné buenas y malas. Me hubiese gustado
estar muchísimo mejor a nivel de rendimiento y resultados.
-¿Cómo ves
el presente de Platense?
-Lo veo
estático. No pueden dar en la tecla y salir de esa categoría (NdeR: el Calamar
está en la B Metropolitana). Con malas contrataciones, decisiones. Descendieron
en el año '99, y a la fecha de hoy, llevarán 30 o 40 entrenadores y ¿ninguno
dio en la tecla? Hay que replantearse ciertas cosas a la hora de comandar un
club?
-Si no se
concreta lo de Temperley y te llegara una propuesta para dirigir ahí, ¿agarrás?
-Todo se
analiza. Quiero trabajar, mi gente quiere trabajar. Estamos en la antesala de
un desafío. Apuntamos a eso. Eso es lo que nos gusta. Ojalá que alguien pueda
llegar a confiar en nosotros.
Fuente Olé

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.