Sebastián Sosa (6): Volvió a la titularidad el uruguayo y casi no lo exigieron. A los 23 tapa una de Sand (estaba en offside), aunque dando un rebote innecesario.
Fabricio Bustos (6.5): Correcto lo del Tractor, luchando siempre y tratando de lastimar, algo que logró poco y nada. Pero en la marca ganó más de lo que perdió.
Sergio Barreto (7.5): Muy bueno lo del central, anulando a
Sand, con lo que significa para nosotros. Firme y concentradísimo, a la altura
del encuentro y aportando soluciones a los interrogantes que generó la lesión
sorpresiva de Franco. Es uno de los varios de mejor nivel, pero termina siendo
figura por lo antes mencionado.
Alexander Barboza (7): También fue bueno lo del zurdo,
sacando todo y buscando ser salida clara. A los 60 salva con lo justo una
chance que comienza con él sin tirar el offside. Tiene un tiro libre que era
muy difícil y no pasó tan lejos, haciéndome recordar a uno de Manrique en ese
mismo arco hace ya como 15 años. Por suerte ya es costumbre este nivel, algo
muy positivo.
Lucas Rodríguez (7): Siempre es correcto, hoy fue algo más,
siendo de lo mejorcito. Se está soltando y le agrega algo de juego a su firmeza.
A los 9 se mandó bien buscando paredes y a los 42 logró llegar al fondo y
definir por arriba del arquero, aunque terminó siendo un centro peligroso
rechazado por la defensa. Hasta tiró un caño, a esta altura es una grata
sorpresa el lateral.
Lucas Romero: Estuvo 18 minutos en cancha, haciendo un
correcto papel, hasta que salió lesionado. Ojalá sea solo una contractura.
Pablo Hernández (6): El Tucu le impuso su ritmo al partido y
a las intenciones Rojas. Logró dominar en el medio en varios pasajes, tocando
sin complicarse. Muchas veces se nota que le falta una marcha, pero aún así fue
positivo lo suyo, hasta que terminó muy cansado.
Lucas González (7): Sigue en buen nivel, manejando con
criterio la pelota y poniendo bien el cuerpo. Ya se ganó un lugar en el equipo
y lo justifica, aunque hoy le faltó precisión en los metros finales, salvo en
la que le pone bien a Messiniti a los 57.
Federico Martínez (7): Buen partido del uruguayo,
inteligente para elegir las opciones. A los 25 encaró por derecha y remató
fuerte en la que se pierde Messiniti y dos más tarde tras pared con Bustos un
defensor le saca una similar. No consiguió progresar muchas más veces, pero fue
importante su aporte.
Alan Velasco (7): Ya demuestra ser de lo mejor del equipo en
cada partido, aún cuando no puede desequilibrar en muchas ocasiones como hoy.
Buen cambio para Martínez a los 25 y la empala lindo para Rodríguez a los 42.
Solidario para colaborar en la marca, incluso cuando parecía estar para salir,
metió una buena por izquierda con un lindo centro. Sigue por el camino que le
deseamos todos.
Nicolás Messiniti (4): Al contrario de lo de Barreto, le
tocó ser parte por la falta de un referente y en lugar de brindar soluciones,
confirmó los temores. Se lo pierde insólitamente a los 25 luego de la tapada
del arquero ante Martínez. Y en la otra que tuvo no logró picarla atorado por
el arquero.
Carlos Benavídez (6.5): Entró a los 18 por el Perrito. Hoy
si dio un paso adelante el uruguayo en su periplo por el Rojo, pensando en la
consideración de Pusi. Fue importante en la marca quitando varias y a pesar de
algunos errores, distribuyó bien, sin hacer que se extrañe el esfuerzo de
Romero. Cabecea en un córner, pero no exigió al arquero. Otra buena noticia en
la noche de hoy, pensando en lo que se invirtió en él y el futuro del plantel.
Jonathan Menéndez: Reemplazó a Martínez a los 74 y lo hizo
activo, aportando movilidad en el ataque.
Marcos Landaburu: También a los 74, suplantó a Messiniti.
Participa en la chance final, la que aún nos lamentamos todos.
Alan Soñora: Otro del triple cambio, saliendo el Tucu por
él. Me agarré tanto la cabeza en su mano a mano que me quedaron los dedos
marcados. Tuvo el triunfo en su zurda, una lástima.
Domingo Blanco: Jugó los minutos finales por el Saltita,
aportando dinámica en el medio.
Lucas Pusineri: Que nos estemos lamentando este cero a cero
de visitante ante Lanús en cuartos de final de Sudamericana es una prueba
irrefutable de que el equipo estuvo a la altura de este gran exámen, en busca
de saber para qué estamos. El equipo, con compromiso y actitud se plantó y
superó a un Lanús que casi no inquietó. La mala noticia es que no se
aprovecharon las varias chances que tuvimos, sobre todo la de Soñora porque era
en el final y decretaba un triunfo que se merecía. Hay que ganar en Avellaneda,
hoy quedó claro que se puede. Vamos Rojo.
Fuente Orgullo Rojo


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