Mancu al comienzo de la pretemporada, con Rolfi. Ahora ya no
lo dejan practicar más.
Mancuello contó que Montenegro se alegró por el triunfo del
Rojo: “Gente como él le hace bien al club”.
Ya no es un referente incipiente. A los 25 años, Federico
Mancuello consolidó su liderazgo en un plantel plagado de jóvenes. Y no sólo se
percibe en la cancha, donde porta la cinta de capitán y se encarga de guiar a
aquéllos que aún transitan los primeros tramos del camino. El volante también
asume su rol fuera de los límites del campo de juego. Su madurez se advierte,
nítida, en cada una de sus palabras. No precisa elevar el tono de su voz para
sentar postura con contundencia. Consciente del peso y de las responsabilidades
que le confiere su idolatría, no se deja amedrentar por el temor de recibir
represalias y, sin alejarse de la cortesía, le marcó el terreno a la dirigencia
por haber transgredido las normas de la ética en el caso de Daniel Montenegro.
“El Rolfi no merece irse así. Un jugador de su trayectoria tendría que salir
por la puerta grande. Le dio mucho a Independiente y, si bien por respeto a mis
compañeros no quiero profundizar mucho el tema, quiero que quede claro que
gente como él le hace bien al club”, fijó posición Mancuello.
Al capitán del Rojo lo une una amistad con Montenegro, quien
el jueves recibió una carta documento para que no se presente más a entrenar
con la Primera. “Sé que está contento por el triunfo contra Estudiantes porque
es una buena persona y quiere lo mejor para nosotros y para la institución”,
comentó. Y se mostró conforme por la producción del Rojo: “Estamos intentando
conformar un grupo sólido. Para lograrlo es necesario arrancar bien. La idea
del entrenador es jugar en bloque y por momentos lo hicimos bien. Este año
tenemos que dar pelea en todos los frentes”.
Fuente Olé

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.