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Lacerda: “¿Cómo no voy a querer ir a Independiente?”
Por Fabian Rodriguez y Favio Verona
Lacerda, el defensor uruguayo que pretende Almirón, tiene
como prioridad al Rojo. “Ojalá se dé”, confesó.
Tengo buenos recuerdos de Jorge Almirón. Sabe lo que quiere
y sus ideas son claras”, describe Jonathan Lacerda sobre su etapa en Atlas
durante 2011, cuando el actual entrenador de Independiente trabajaba como
ayudante de campo de Juan Carlos Chávez.
“Estuvimos poco tiempo porque me fui a Puebla, pero uno se
da cuenta cómo es la persona. Le gustaba apostar al ataque”, le explica a Olé
el defensor uruguayo que se encuentra en plena negociación para incorporarse al
Rojo.
El técnico lo había pedido en el receso invernal, aunque en ese
momento fichó en Olimpia de Paraguay y en su lugar llegó Sergio Escudero.
Lacerda se encuentra de vacaciones en Rivera, donde nació
hace 27 años. Es una ciudad limítrofe con Brasil, ubicada a 500 kilómetros de
Montevideo, en sus calles se criaron tres futbolistas que jugaron en Argentina:
Pablo Bengoechea (Gimnasia LP), Hugo De León y Rodrigo Mora (ambos en River).
Desde allí, el defensor aguarda el progreso de las tratativas. “No quiero
precipitarme y respetar a los dirigentes que están trabajando en el tema.
Espero con cautela. Ojalá se dé”, se ilusionó.
“Entre lunes y martes
llega para hacer la revisión médica. Nos basamos en el conocimiento del técnico
que lo tuvo en México. No traemos un lateral izquierdo, buscamos en Lacerda un
líbero o un stopper”, detalló Noray Nakis, vicepresidente primero, en Emoción
Roja (AM 1490).
Por su parte, Carlos Maresca, representante del futbolista,
le confirmó a Olé que “está todo encaminado para que la semana que viene se
resuelva”.
-¿Te genera felicidad esta chance de incorporarte?
-¿Cómo no voy a querer ir a Independiente? Está entre los
mejores equipos de Argentina. A cualquier futbolista le gustaría jugar allí.
-¿Qué evaluación hacés de tu paso por Olimpia?
-Me fue bien, pero llegué tres días antes del inicio del
campeonato. Me perdí los primeros cinco partidos porque me hicieron una mini
pretemporada. Por el apuro, me terminé lastimando el aductor y me costó seguir,
pero jugué todos los partidos, salvo los dos últimos. En un torneo bastante
irregular mi experiencia fue buena.
-Jugaste de zaguero y de lateral por izquierda, ¿en qué
posición te sentís más cómodo? -Siendo honesto, me gusta más de zaguero. En el
primer semestre del año, que estuve en Santos, el técnico Caixinha me pidió que
lo ayudara. Entonces, empecé a jugar como lateral izquierdo y lo hice en toda
la Copa Libertadores y el torneo mexicano. Antes de irme a México, en Uruguay
también había jugado en esa posición. Ninguna de las dos me desagrada.
Fuente Olé
-o-
Lacerda puede garantizar regularidad
Por Pablo Benitez
No muchos le auguraban un futuro promisorio a Jonathan
Lacerda cuando en 2005 comenzó a dar sus primeros pasos en Montevideo
Wanderers.
Pero se advirtió una evolución notable tras su extenso paso
por el fútbol de México.
Allí pasó de ser un lateral con cierta lentitud, que
simplemente clausuraba con eficiencia el flanco izquierdo de la defensa, a un
jugador mucho más dinámico, completo y con capacidad para descargar a un toque.
Nunca tuvo un nivel descollante y en Uruguay la mayoría le perdieron el rastro
tras su partida, pero a su firmeza, Lacerda le ha añadido un gran despliegue
para ofrecerse como opción en la salida, pasar al ataque, ser incisivo por la
banda y abastecer a los delanteros con centros que generan peligro.
Su fuerte
es el juego aéreo, vía por la que logra imponerse en ambas áreas. Algunos
técnicos también lo han utilizado de central, una posición en la que se siente
cómodo, y suele cumplir esa función con mucha suficiencia.
Independiente no se
lleva a un fenómeno, pero sí a un defensor que puede garantizarle regularidad.
Fuente Olé
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Un defensor lento, inseguro e impreciso
Por Elvio Franco (Periodista ABC (Paraguay).
Los hinchas de Olimpia le hicieron la cruz en pocos
partidos. Jonathan Lacerda generó muchas expectativas cuando arribó, pero dejó
una imagen muy pobre.
El final de su ciclo estuvo anunciado casi desde su llegada.
Por eso duró apenas seis meses. Se tornó habitual que
cometiera errores imperdonables en la salida, fallando en pases que no suponían
ningún riesgo y comprometiendo al equipo.
Su lentitud lo llevó a llegar casi siempre a destiempo y
Olimpia lo pagó caro.
Y a pesar de su altura no mostró fortalezas en el juego
aéreo. Lacerda contagió una sensación de inseguridad permanente y no logró
revertir esa tendencia a pesar de que le concedieron muchas oportunidades.
Fue titular en casi todo el torneo y no mostró ni una leve
mejoría.
uizás no pudo manejar la presión que le generó una hinchada
que lo resistió casi desde que llegó. Demostró tener condiciones a la hora de
pasar al ataque, pero los dos técnicos que tuvo (Alonso y Pumpido), le pidieron
que se dedique a marcar y ese no es su fuerte. Debe jugar de central, porque de
lateral no sabe hacerlo.
Fuente Olé
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