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Por Beto Tisinovich
En este horrible momento no hay que olvidarse de todo
lo que nos dio Independiente.
Porque el orgullo de ser del Rojo es tan grande
que ningún aficionado al fútbol puede imaginarlo.
Ese de los grandes equipos,
de jugadores enormes y de hazañas que todos nos envidarán por siempre.
Pero estamos
en el momento más crítico de nuestra rica historia y a un paso de jugar por
primera vez en el Ascenso.
Más que un milagro necesitamos para permanecer en la
elite de este pobre fútbol argentino.
A las pruebas me remito.
El River que nos
ganó ayer está puntero y con Ramón Díaz de técnico.
Sí, el riojano que empezó
la debacle del promedio por su nefasto paso por Avellaneda.
Escucharlo es
patético. Bien de Gallina, como cuando hizo el gesto de yo no me fui al
descenso en la cancha de Boca.
¿Qué clase de hincha sos? Así, con ese
pensamiento, nunca fuiste campeón del mundo como Alonso, Francescoli y el
Bambino Veira.
Igual hay que asumir nuestras culpas y tratar de hacerse fuerte
para bancar la que venga.
El 1-2 en el Monumental es el símbolo de lo que fue
la temporada para Independiente.
Mereció llevarse más de lo que sembró. Porque
fue más que su adversario y no convirtió cuando tuvo su chance y en la primera
de cambio lo abrocharon.
Eso sí, no te pueden hacer un gol de un lateral a
favor y con miles de pases errados.
Después hubo jugadores que mostraron su
coraje pidiendo la pelota como Montenegro (el mejor partido del torneo),
Villalba, Miranda y Trejo, más las ganas de Tula, Morel y Fernández
(inexplicablemente reemplazado).
Con este poquito apuró pero no le alcanzó.
Con
seis puntos por jugar y dependiendo de varias combinaciones de resultados, hoy
hay que decir que las esperanzas son pocas.
Entonces, hay que pensar un futuro
que no estaba en los planes de nadie.
Sé que hubo partidos ganados por equipos
que de la noche a la mañana se transformaron en Barcelona, Bayern Münich...
Como así también árbitros y líneas que un día te cobran penal y al otro
siga-siga.
Es así y nadie lo podrá desmentir.
Pero tenemos que hacernos cargo
que en 112 juegos sólo sumamos 128 puntos.
Que en este temporada necesitábamos
50 porotos y sólo tenemos 38. Es hora de tener la cabeza fría y empezar a ver
qué hacemos.
Esta CD, como la anterior, demostró no estar a la altura de
semejante gigante.
Se esperan decisiones en serio
Fuente Olé

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