Por Patricio Barone
El día después de la derrota del domingo deja mucho que
opinar y se puede analizar un resultado desde miles de aspectos.
A continuación, un panorama futbolístico, dirigencial y
anímico que atraviesa nada menos que el Club Atlético Independiente.
Pasadas las horas y con la mente fría, el análisis que se
puede hacer es duro. Se puede mirar varios aspectos del partido de ayer, pero a
lo que no se le puede esquivar es a la falta de rebeldía y creatividad de los
futbolistas que estuvieron dentro (y fuera) del campo de juego.
En cuanto a lo futbolístico, el equipo no supo penetrar a
los 9 jugadores de Racing que quedaron en cancha luego de las expulsiones.
¡Ojo!, no afirmo que el rival se tiró atrás por no saber jugar el partido, sino
que supo leer a la perfección como había que jugarse el resto del encuentro.
Este último punto es lo que le hace falta al plantel de
Independiente. Jugadores que sepan leer los momentos de los partidos, cosa que
parece una frase hecha pero es algo tan fácil y difícil de hacerlo al mismo
tiempo. La diferencia está en cómo sabe cada jugador poner la mente fría y las
piernas firmes para trabar cuando trabar cuando haya que hacerlo y poder generar
un espacio cuando sea necesario.
Lo dirigencial es algo que, desde La Visera, en cada nota
publicada y cada programa emitido al aire comentamos: Cuando se sacó al club
adelante, eso se felicitó, pero en estos momentos no nos quedamos callados. El
club se encuentra prácticamente acéfalo, con opiniones divididas y sin alguien
con el ojo para acertar en ni una sola contratación.
No se trata solamente de gastar millones y en el final de
los mercados de pases figurar entre los equipos que más dinero gastaron. Hay
que saber elegir a los futbolistas que llegan, como realmente lo hacen los
clubes serios, y hoy en día la seriedad es algo que escasea por escándalo en
Independiente.
Por otra parte, la convicción y el sentido de pertenencia es
algo que se debe pregonar desde adentro del club. Hoy en día no hay nadie que
sea "ese referente" con el que los juveniles y, también los que llegan
como incorporaciones, tengan como ejemplo y ganas de identificarse con su forma
de sentir la camiseta y la idea de juego.
¿Cómo se consiguen esos futbolistas? Formándolos, ya sea con
un DT del riñón del club, dirigentes serios que sean firmes en sus decisiones y
sean ejemplos para los otros clubes, con jugadores serios que piensen en la
profesionalidad deportiva y en llevar adelante las convicciones de la
institución que representan, etc.
Lucas Pusineri tiene la difícil tarea de refundar
futbolística, anímica y espiritualmente en lo que le queda a lo largo de este
semestre. Su seriedad a la hora de trabajar y el mensaje que él intenta
comunicar a sus jugadores es algo que los hinchas esperaban luego de los raros
tratos de Sebastián Beccacece para con el plantel, pero el contexto global de
Independiente es algo que no lo debe hacer cambiar de rumbo.
El Compromiso, la Actitud y la Intensidad son tres palabras
que se le tienen que pasar por la cabeza a cada jugador en cada pelota que vaya
a trabar, en cada pase que vaya a hacer, con la inteligencia como para mostrar
que por algo viste la camiseta del gran Independiente y que tener La Roja
puesta es motivo de orgullo y no un peso enorme.
Fuente La Visera

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.