Por Cristian Fernández
Independiente derrotó 2-0 a Arsenal. Los goles los marcaron
Leandro Fernández y, en un tiro libre exquisito, Rodrigo Gómez. Lo ganó bien,
jugó pensando en el arco de enfrente y tuvo mucha dinámica. Jugadores como
Martín Benítez, una de las figuras, recuperaron confianza. Esperamos a Milito.
Independiente fue otro equipo. El planteo de Fernando Berón,
como DT interino del plantel, fue muy diferente a lo que venía parando Mauricio
Pellegrino. ¿Ya no había presión? Puede ser. ¿El rival lo permitió? Quizás sí.
¿Los jugadores se acordaron de jugar? Sensación de hincha.
Lo cierto es que los futbolistas del Rojo hicieron un buen
partido. Arsenal, un tanto diferente al de los últimos años, ya que presentó un
equipo rápido que intentó jugar. Le faltó profundidad y tomar mejores
decisiones en ciertos momentos del primer tiempo.
Justamente, en los primeros 45 minutos el Rojo fue
construyendo lo que desarrolló en el complemento. Es que en la etapa inicial al
equipo de Berón le faltó profundidad y precisión en el último pase. Debido a
esto, remató mucho desde afuera. Martín Benítez en dos ocasiones hizo revolcar
a Pellegrino. Mientras que Leandro Fernández y Claudio Aquino también probaron.
En el complemento, se vio lo mejor del equipo de Berón.
Benítez fue creciendo y comandando los ataques. De a poco se fue convirtiendo
en la figura del equipo. Al igual que Fernández, quien si bien demostró
imprecisión al momento de definir y hasta abusó de la personal.
No obstante, fue el que encontró el camino hacia el triunfo.
A los 10 minutos del segundo tiempo, tras un cierre fallido de Bottinelli,
Leandro Fernández recibió dentro del área grande y sacó un derechazo fortísimo
que se metió bien arriba y le rompió el arco a Pellegrino para el 1-0.
Un instante antes del gol, Arsenal se había quedado con diez
hombres. Debido a esto y a un par de cambios realizados en el conjunto del
Viaducto, Independiente empezó a encontrar espacios. Tuvo varias chances de
contra, pero una a una las fue dilapidando. Rigoni, Benítez, Fernández, Aquino
y hasta Tagliafico pudieron aumentar la diferencia y no lo lograron.
Lo cierto es que de tanto desperdiciar, Arsenal casi
aprovecha e iguala el partido. Primero fue Martín Campaña el que se quedó con
un remate sin dar rebote y luego, una jugada con varias carambolas dentro del
área que de casualidad no terminó en el empate del visitante.
Recién a los 41 minutos. Sí, a menos de 5 del cierre llegó
el 2-0 para liquidar el juego. Tiro libre cerca del área de Arsenal, derecho al
área. Casi sobre la medialuna. Ahí se paró Rodrigo Gómez, que unos instantes
antes había ingresado por Emiliano Rigoni. El Droopy rememoró su paso por
Quilmes y metió un exquisito derechazo para el segundo gol del partido.
Así, Independiente terminó el encuentro a los toques. Ganó
muy bien el partido. Dejó la sensación que de haber jugado así todavía estaría
peleando el título, pero eso ya es cosa pasada. El futuro más próximo es el
regreso del Mariscal, Gabriel Milito, y ojalá sea el que nos dirija al éxito.
Fuente Infierno Rojo



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