Independiente cayó ante San Lorenzo y, pese a tener el
control de la pelota, volvió a carecer de situaciones de peligro para llegar al
empate.
El último miércoles, Independiente perdió 1 a 0 ante San
Lorenzo y se llevó su segunda derrota consecutiva como local y, al igual que
frente a Atlético Tucumán, careció de intensidad y situaciones para llegar al
empate. El equipo no encuentra la intensidad que lo supo caracterizar con Ariel
Holan al mando.
Contra el Ciclón el Rojo arrancó bien y tuvo algunas
llegadas de la mano de Martín Benítez, pero luego del gol de Ruben Botta, el
misionero se apagó y todo quedó en un dominio intrascendente, sin verticalidad ni
peligro alguno. En los últimos dos encuentros el Rey de Copas se convirtió en
un conjunto que, si Maximiliano Meza y Benítez no están, no tiene juego y
termina tocando la pelota de lado a lado, sin sorpresa ni llegada.
Otra de las cuestiones que preocupan es la falta de
reacción, ya que cuando el rival convierte primero, el Orgullo Nacional no
genera la sensación de que en cualquier momento va a empatar el partido. Holan
deberá hacer lo que ya hizo: cambiarle la cara al equipo y hacer que vuelva a
atropellar a los rivales cómo durante casi todo su ciclo.
Fuente Infierno Rojo


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.