Por Matias Carusso
Con la derrota de ayer noche ante San Lorenzo, Independiente
extendió su racha adversa como local ante el elenco de Boedo.
La misma marca que solo pudo ganarle una vez en los últimos
16 partidos.
La génesis de la malaria comenzó en el año 2000. Hasta entonces
el Rojo le llevaba 14 partidos de diferencia en el historial, teniendo en
cuenta los duelos en Primera División. Pero a partir de allí, el Cuervo redujo
la ventaja a la mitad gracias a la contundencia que mostró como visitante.
Los números ante el Ciclón como local en este siglo son
espantosos: una victoria, cinco empates y diez derrotas. Desde el Clausura 2006
que el Rojo no se lleva los tres puntos, cuando lo venció 1-0 y puso fin a una
sequía de ocho años sin triunfos ante el elenco azulgrana en Avellaneda (la
segunda más larga detrás de la actual de 12 años).
Para peores, el Rey de Copas acumula cuatro derrotas en fila
frente a San Lorenzo en el Libertadores de América y en los últimos cinco
enfrentamientos le hizo un gol.
¿Quien? Germán Denis, en la caída 2-1
correspondiente al Torneo 2016/2017.
Más allá de la paternidad histórica, los números de estas
últimas décadas ponen en evidencia lo complicado que se le hizo a Independiente
recibir al Ciclón: dos igualdades y ocho derrotas en los últimos diez
encuentros.
Sí, un verdadero karma.
Fuente LxR


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.