Cristian Rodríguez no puede rendir en el Rojo como lo hace
en la selección uruguaya y en Avellaneda esperan que mejore el nivel. Su
contrato se extiende hasta junio 2017 pero la directiva lo evaluará este
diciembre.
El volante dio una pálida imagen ante el Decano luego de un
gran nivel con la Celeste.
Por Fabian Rodriguez y Beto Tisinovich
El contraste es abrupto. De este lado del Río de la Plata le
cuesta completar partidos y erigirse en esa figura que el plantel necesita para
luchar por un torneo. Y cuando cruza la orilla, para vestir la camiseta de
Uruguay, el tipo se transforma en un eslabón de lujo -con un rol secundario
pero efectivo en el juego y en la red- que contribuye en la búsqueda del pasaje
al Mundial de Rusia 2018. Dos imágenes diferentes de un mismo futbolista que empezó
a recibir reproches de los hinchas del Rojo tras un bajo nivel ante Atlético
Tucumán, que provocó su salida en el entretiempo.
“En las últimas seis semanas no se perdió ningún
entrenamiento”, describió Gabriel Milito el martes 23 de agosto, en la previa
al duelo de ida ante Lanús por la Copa Sudamericana. Cebolla se había
recuperado tras la extirpación de un ganglio debajo de una axila y se prestaba
a debutar en el ciclo. Fueron 73’ aceptables en el Sur, pero debió ser
sustituido por Barco tras un golpe en el hombro izquierdo.
Cebolla jugó 30 partidos en el Rojo. Llegó en junio 2015 con
Pellegrino. Fue titular 21 veces, estuvo en cancha 1.771 minutos, convirtió
tres goles (Chicago, Belgrano y Racing) y su promedio Olé es de 5,70.
A los tres días, completó el partido frente a Belgrano (1-0)
en Córdoba y tuvo su mejor nivel en este semestre. Desde la Docta viajó hacia
Montevideo, donde lo esperaba Oscar Tabárez para la doble fecha de
Eliminatorias contra Argentina y Paraguay. Así comenzó un sprint intenso, que
puso a prueba el físico tan cuestionado en los semestres anteriores. En Mendoza
ingresó más de media hora y, a pesar de la derrota, mostró su jerarquía, esa
cualidad que le permitió ser titular ante Paraguay en el Centenario. El 7 de la
Celeste retribuyó la confianza del Maestro con un gol -de cabeza- y generación
de juego desde la banda izquierda.
Su contrato se extiende hasta junio y la directiva lo
evaluará en diciembre.
La incertidumbre que reinó en el Rojo se basó en la
respuesta física. Milito lo puso de titular ante Godoy Cruz pero una
contractura en el sóleo izquierdo lo obligó a salir a los 17’ del ST. Otra vez
una lesión lo alejó de la acción: afuera de la revancha con Lanús y del juego
con Quilmes.
El regreso se produjo para la serie contra Chapecoense. El
10 no rindió conforme a sus cualidades en ambos partidos. Tampoco lo hizo ante
Tigre y Sarmiento por el torneo. Después, se marchó hacia Uruguay para las
Eliminatorias. Cumplió una tarea aceptable con Venezuela y fue un pilar -con gol
incluido- en el 2-2 en Barranquilla frente a Colombia. Pero el sábado no
rindió. ¿Logrará emular ese rendimiento de este lado del charco? Su contrato se
extiende hasta junio y la directiva lo evaluará en diciembre.
Fuente Olé


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