El tandilense tuvo una destacada trayectoria como futbolista. Fue compañero de Ricardo Enrique Bochini en Independiente y de Diego Armando Maradona en Argentinos Juniors, y cuando se retiró, decidió alejarse del ambiente del fútbol por completo para ocupar un puesto en una cadena de supermercados.
Llegar a jugar en Primera en el equipo de tus amores es el
sueño que acuna todo futbolero. Ese deseo pudo ser cumplido por el tandilense
Héctor Arrieta, quien es hincha de Independiente de Avellaneda y hasta fines
del año pasado estuvo trabajando en la sucursal Azul del supermercado "La
Anónima", donde ocupaba el rol de Gerente de Ventas, etapa que cerró al
jubilarse.
Su carrera deportiva comenzó en las inferiores de
Santamarina de la ciudad serrana, donde llegó a la mayor y, además, con el
elenco aurinegro jugó torneos regionales.
"Con Santamarina ganábamos siempre. Salvo ese año que ganó Excursionistas, que armó un equipo con varios baluartes de la liga local", contó en referencia al plantel de "Excursio", campeón tandilense de 1975. Justamente, este equipo lo sumó como refuerzo para jugar en el Regional del año siguiente. En ese torneo, Arrieta marcó cuatro tantos y recordó cuando el elenco albiverde dejó en el camino a Alumni Azuleño en la tercera etapa. "Tenían un buen equipo (por la Ponzoña). Fue 0 a 0 en el Emilio S. Puente y 4-0 en el estadio Municipal", aportó para luego agregar que en la siguiente instancia perdieron ambos encuentros contra a Jorge Newbery de Junin.
También se puso la siete de la Selección de Tandil en el
Campeonato Argentino de fútbol. Allí lo vio Aníbal "Conejo" Tarabini
y se lo recomendó a José "el Pato" Pastoriza para Independiente.
"Tarabini era muy amigo de Pastoriza y compraron un
campo en la zona e hicieron una sociedad. Por este proyecto ‘Conejo' se radicó
en Tandil, donde al poco tiempo se hizo cargo del primer equipo de Santamarina,
salimos campeones invicto y después se hizo cargo de la selección local",
comentó para luego agregar que cuando Independiente fue a hacer la pretemporada
en Necochea, Tarabini y Pastoriza organizaron un partido amistoso. "Le
ganamos 3 a 2. Jugamos muy bien, entonces el ‘Pato' nos vio a mí, a Roberto
Rigante (arquero, ex Piazza) y Luis Petrucci (defensor), quien recién comenzaba
y era más joven que nosotros", sostuvo y aclaró que estaba por cumplir un
sueño porque "soy hincha de Independiente, como así también toda mi
familia".
"Llegué a Buenos Aires y en la sede de Independiente estaba Julio Grondona, con quien firmé el contrato ya que era el presidente en ese momento. Y ahí no más me dijo que prepare el bolso que al otro día salía para Uruguay, donde el Rojo se iba a enfrentar contra el seleccionado uruguayo, que se estaba preparando para el Mundial de 1978", detalló y acerca del amistoso, indicó que "entré en el segundo tiempo por el tucumano Víctor Hugo Arroyo. Independiente venía de pretemporada y jugó con varios suplentes. Finalmente el partido terminó 6 a 0 a favor de los celestes".
A la vuelta cuando comenzó el torneo de AFA, Arrieta jugó
pocos partidos en Tercera y de allí pasó a la mayor, donde ocupó el puesto de
puntero derecho. Su debut fue contra Huracán en cancha de Racing.
"Terminamos 1 a 1 con goles del ‘Loco' Houseman para el ‘Globo' y Daniel
Alberto (defensor que terminó su carrera en el fútbol francés) hizo el empate
para nosotros", expresó.
Consultado sobre los punteros de aquella época, el
tandilense empezó por Houseman, que "era indescifrable, no sabías para
donde iba a salir, pero el mejor wing que ví, fue Bertoni, porque tenía una
virtud que muy pocos la tenían: pegarle con las dos piernas por igual y le
pegaba a la pelota como los dioses".
"Generalmente él (por Bertoni) jugaba por izquierda y
yo por derecha. Se sentía más cómodo por esa punta, como sabía manejar ambos
perfiles, enganchaba con la zurda y remataba, es por eso que se cansó de hacer
goles de esa forma", explicó y a diferencia del ex Quilmes, contó que su
virtud era ser "ligero, algo que me permitió hacer atletismo (corría 100
metros) en Tandil y cuando me la tiraban larga, le sacaba medio metro al
defensor; era difícil que me pararan".
En Independiente jugó más de 50 partidos e hizo cuatro
goles: a Newell's (2-1), Ferro (2-0), Liga U. (2-0) y El Nacional (2-0), ambos
de Ecuador.
Después, el tandilense jugó la Copa Libertadores y el Torneo
Metropolitano para los "Diablos Rojos", aunque describió que
"lamentablemente había bajado mucho mi nivel; pecado de juventud, no me
cuide, perdí el puesto a manos del uruguayo Alzamendi, quien empezó a hacer
goles y listo, no volví más a la titularidad".
Al no tener lugar en el elenco de Avellaneda, apareció
Argentinos Juniors que se interesó por él.
"Cuando estábamos arreglando el pase, junto con el
'Loco' Rigante, teníamos nuestras dudas y a mí se me acerca un dirigente del
'Bicho' que me dijo: 'Vos vas a ir a un equipo que tiene el mejor jugador del
mundo'. Y yo lo miraba pensando, éste me quiere enroscar. Me lo decía por
Maradona, que lo había visto jugar e incluso enfrentado, pero nunca se me
ocurrió pensar lo que tiempo después fue como jugador", declaró.
Finalmente, contó que "se dio el pase y las cosas que
le vi hacer a Maradona no se la había visto a ningún otro. Un jugadorazo que lo
disfruté durante dos años y medio".
A principios de los 80', "Argentinos me debía mucha
plata y como pensaba que no la iba a cobrar, pedí el pase y me lo dieron. De
allí me fui a Cipolletti, pero jugué poco partidos, porque me echaron ante
River (fue el día que hizo un gol) y me dieron seis fechas por insultar al juez
de línea", declaró el tandilense, siendo este encuentro su despedida de la
máxima división del fútbol argentino.
Su carrera continuó por Independiente de Rivadavia de
Mendoza, Estudiantes de Río Cuarto, Deportivo Galicia de Venezuela, Santamarina
y Atlético Ayacucho, donde se retiró.
Fuente: Gentileza Facebook Arrieta
Publicó Diario El Tiempo




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