Por Nelson Laffitte
Antes de que comience el partido ante Atlético Tucumán, en
la habitual presentación del equipo que realiza la voz del estadio, Juan
Sánchez Miño fue el jugador más silbado por el público de Independiente, junto
con Martín Benítez. El mediocampista participó en ocho de los once encuentros
que lleva Gabriel Milito como entrenador y, a 88 días de su llegada, ya es
reprobado por parte de los hinchas.
El futbolista proveniente del Cruzeiro jugó 387 minutos
desde su llegada a Avellaneda y sólo fue titular en tres oportunidades: Defensa
y Justicia por la Copa Argentina, Quilmes y Sarmiento de Junín por el torneo
local. Ingresó desde el banco en cinco partidos y en otros tres no intervino.
Lógicamente que el penal fallado en la tanda ante
Chapecoense marcó la realidad de Sánchez Miño en Independiente. El error ante
la posibilidad directa de darle al Rojo el pase a cuartos de final de la Copa
Sudamericana fue un puñal a la ilusión y antes de que arranque el duelo ante el
Decano, los fanáticos que se acercaron a la cancha lo hicieron notar con
silbidos.
Su insípido nivel de juego es similar al del resto de sus
compañeros; el ex Boca no ha desentonado con los bajos desempeños de los demás
jugadores. Sin embargo, a poco menos de 90 días de su arribo al Club, deberá
cambiar con buenas actuaciones la imagen que anidó en gran parte de los
hinchas.
Fuente Infierno Rojo

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