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Roberto Acuña dialogó con “De la Cuna al Infierno” y
recordó su paso por Independiente, aquel que lo marcaría con la obtención de la
Supercopa Sudamericana de 1995.
“En el Maracaná me temblaban las piernas, pero
hoy en día me siguen temblando. Cuando me deje de pasar esa sensación, no
jugaré más”, admitió el “Toro”.
“Aunque muchos no lo sepan, todavía estoy jugando en
Rubio Ñú de Paraguay”, comenzó explicando entre risas Acuña, quien llegó a
Independiente luego de su paso por Boca Juniors durante la década del 90.
Continuando con su presente, y también su futuro, el “Toro” remarcó: ”Con los
años uno va aprendiendo muchas cosas. Se corre un poco menos, pero se ocupan
más espacios. Si Dios me lo permite, jugaré un año más y seguramente siempre
estaré ligado al fútbol. Me gustaría ser empresario o representante de
futbolistas. No he estudiado para ser técnico, pero igualmente no lo tengo
definido, veré cuando me retire”.
En tanto, sobre su carrera como jugador, el
mediocampista no dudó en confesar que club le dejó la mayor satisfacción.
“Mis
mejores años fueron en Independiente, a
nivel personal y como equipo. Siempre me acuerdo de ese equipo, de mis
compañeros y de como disfrutaba jugando adentro de la cancha”, decretó
agregando ”Es el mejor equipo con el que jugué en toda mi carrera. Todavía sigo
viendo videos de esos partidos. La gente disfrutaba mucho de nuestro fútbol y
nosotros también, en todas las lineas. Teníamos un gran arquero como Mondragón
y dos delanteros como Guerrero y Calderón que metían goles de todos lados”.
“En el Maracaná me temblaban las piernas, pero hoy me
siguen temblando. El día que pierda eso dejaré de jugar”, confesó, haciendo
mención a la final de la Supercopa de 1995, donde el Flamengo fue el rival a
superar en la instancia final.
Y agregó: “Di la vuelta olímpica con el Polaco
Arzeno, que estaba fisurado. Lo alcé arriba de mis hombros, pero la cancha es
tan grande la cancha que le dije `bajate porque me desmayo, je´. Le ganamos a
un gran equipo”.
Además, el “Toro” le dedicó unas palabras al “Palomo”
Usuriaga que, a pesar de haber jugado poco tiempo con él, le dejó un grato
recuerdo.”En lo poco que vivimos me demostró que era un jugador impresionante,
que cuando quería te ganaba un partido solo, que tenía un gran estado físico.
La gente de Independiente ha estado muy contenta con él y todavía hoy lo
demuestra. Como futbolista dejó una marca enorme”. Y también recordó a otros
compañeros del plantel, con los que hoy sigue manteniendo charlas: ”Sigo
teniendo contacto con Arzeno, con Gustavo López, que es el padrino de mi hijo,
Rotchen, Mondragón, y algunos más. Eso es lo bueno del fútbol. Son cosas que te
quedan y te hacen dar cuenta de que hiciste bien las cosas”
Por último, Acuña habló sobre la gente del “Rojo”. “La
gente de Independiente me dio mucho. Uno de mis últimos partidos, la gente
gritaba `El Toro es del Rojo, del Rojo no se va´. Que se acuerden con cariño de
mi, que me digan que desde que me fui no hubo un número ocho como yo, me pone
muy contento, es lo mejor que le puede pasar a un futbolista”, concluyó.
Fuente De la Cuna al Infierno
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