Uno de los nuevos involucrados en el caso de corrupción que
envuelve a la organización decidió presentarse en un juzgado de Quilmes.
Probablemente, tramiten su extradición a Estados Unidos.
El ex secretario de Conmebol, José Luis Meiszner, uno de los
últimos involucrados en el caso de corrupción en la FIFA que investiga la
justicia de los Estados Unidos, se entregó en un juzgado de Quilmes, luego de
la orden de captura que lanzó el organismo norteamericano. Si bien la
estrategia de la defensa será conseguir la prisión domiciliaria, primero deberá
evitar la extradición a ese país.
Meiszner arribó a los tribunales de la localidad del sur
quince minutos antes de las 9 de la mañana, acompañado de sus letrados. La
búsqueda de su persona comenzó el último jueves, cuando Loretta Lynch, la
procuradora general de Estados Unidos informó avances en el caso, con nuevas
detenciones en Zúrich y una lista de 16 acusados entre los que también se
encuentra Eduardo de Luca, histórico dirigente grondonista.
"Meiszner prestó declaración. También lo hizo su médico
de cabecera, quien vino a la audiencia. La intención es pedir el arresto
domiciliario por su estado de salud y luego ver qué sucede con el país
requirente, qué quieren imputarle", aseguró en la puerta del juzgado Luis
Daher, el abogado del acusado.
Sobre sus problemas médicos, explicó que "tuvo dos
operaciones a corazón abierto y tiene un estado de depresión por la situación
que está viviendo". A lo largo del día llegará el cuerpo médico para
corroborar lo que declararon: hasta que el juez decida si puede volver al
domicilio que fijó, se quedará en el juzgado de Quilmes donde se presentó.
El letrado explicó que las imputaciones son "temas de
delitos informáticos y en forma potencial se habla de asociaciones para cometer
ilícitos". Además, consultado sobre si cree que Alejandro Burzaco lo acusó
en su declaración, respondió: "Sí, estoy convencido".
De esta manera, Meiszner es el quinto argentino que se
entregó a la justicia: Mariano y Hugo Jinkis, Burzaco y José Marguiles son los
otros cuatro.
Meiszner llegó a la secretaría general de Conmebol en 2011,
en reemplazo de de Luca. Fue dirigente de Quilmes durante 40 años, e incluso el
estadio del cervecero lleva su nombre. En el club, dicen, era quien manejaba
los hilos detrás de Aníbal Fernández, presidente en licencia, quien no tenía
mucha incidencia en el día a día de la institución. Acompañó a Julio Humberto
Grondona en sus decisiones más jugadas: tenía una silla en la mesa chica, era
fuente constante de consulta. Su hijo, Andrés Meiszner, sigue el legado: hoy es
el presidente de Quilmes.
Fuente Diario Popular

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