El 4 de marzo de 1928 se inauguró, ante Peñarol, el estadio
del Rojo en Avellaneda.
Si bien los trataron de locos e ilusos, Pedro Canaveri y los
miembros de su Comisión Directiva se propusieron comprar el terreno ubicado
detrás de la cancha de Racing y delante de las vías del ferrocarril y construir
allí el primer estadio de cemento de Sudamerica. Se presentaron 12 proyectos
para la construcción del mismo y el del ingeniero Federico Garófalo fue el
elegido. El 4 de marzo de 1928 fue inaugurado en el partido en el que el Rojo y
Peñarol empataron 2 a 2.
El Estadio tenía una tribuna techada completamente de cemento
y una visera sin ninguna columna que la sostuviera ni dificulte la visión.
Además, tenía 31 escalones a lo largo de sus 157 mts. Entre ésta y el campo de
juego se ubicaba un terraplén de 1.20 mts. por 12 mts. En ambas cabeceras se
ubicaron dos tribunas, también de cemento, de 81.10 mts y 35 escalones. En el
sector opuesto a la visera se instaló la tribuna de hierro de la cancha ubicada
en Crucecita. La misma poseía 31 escalones y medía 70 mts. de largo.
El campo de juego había sido elevado varios metros del nivel
del suelo con decenas de camiones de
tierra. Luego lo nivelaron y lo sembraron con los mejores pastos. Las medidas
eran las máximas que permitía el reglamento.
La inauguración del Estadio se dio el 4 de marzo de 1928 ante Peñarol. El equipo
que salió a la cancha ese día fue el siguiente: Néstor Sangiovanni, Carlos
Debuglio, Ernesto Chiarella, José Bautista Pérez, Guillermo Ronzoni, Luis
Martínez, Zoilo Canaveri, Alberto Lalín, Luis Ravaschino, Manuel Seoane y
Raimundo Orsi. El resultado del
encuentro fue 2 a 2 y el primer gol en el nuevo hogar del Rojo lo convirtió
Orsi.
Fuente Independiente El Gran Campeón
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