Avanzan las gestiones para contratar a Claudio Vivas, que
provocarían la partida de Griffa, un maestro; una historia de desencuentros en
el semillero, fundamental para el crecimiento
Por Jonathan Wiktor
PARA LA NACION
Ezequiel Barco (27), una de las revelaciones de
Independiente; a la derecha (13), el arquero Rehak, otra pieza de las
inferores. Foto: FotoBAIRES
La evolución de un futbolista en las categorías formativas
demanda, en promedio, seis años. Los expertos en la materia dicen que un
proceso de coordinación, para alcanzar resultados positivos, necesita cuatro
años como mínimo y seis como ideal, lo que vendría a ser toda la cadena
formativa de la etapa juvenil, desde la novena hasta la cuarta división. Así,
por lo menos, trabajan varias de las mejores instituciones del mundo,
convencidas de que la única forma de encontrar el éxito es sostener un método
estable en todo el recorrido. Sin saltear etapas en la formación integral, para
que la recompensa se presente, puntual, en tiempo y forma.
Algunos directivos de Independiente, sin embargo, planean no
renovarle el contrato a Jorge Griffa, que desde el año pasado está al frente de
las inferiores y que, como resultado de su captación, Ezequiel Barco -la joya
del plantel de Milito- llegó al club. Si se concreta la partida del maestro,
Independiente habrá conseguido una rareza que lo pone a contramano de los
manuales: entre 2010 y 2017 habrá cambiado cinco veces de coordinador, con seis
procesos distintos, un hecho inédito por donde se lo mire. Inviable para un
club que quiere progresar. Que busca capitalizar el plantel con proyectos
internos, genuinos, desde las bases.
"No va a continuar, en un 90 por ciento llegará Claudio
Vivas", le confiaron a LA NACION desde el corazón de la comisión
directiva. El ex colaborador de Marcelo Bielsa ya mantuvo reuniones con Pablo
Moyano, hijo de Hugo y encargado del fútbol juvenil. "Va todo muy
bien", reconoció Vivas. De todos modos, aunque Vivas declaró que la
dirigencia le había asegurado que el camino para negociar estaba libre, Griffa
-que se enteró de su futuro por los medios- todavía no se ve afuera. El martes,
incluso, en la sede, un directivo de alto rango le dijo a uno de sus allegados
que no se preocupara, que les iban a extender el contrato, de modo llamativo.
"Tengo una muy buena relación con los dirigentes y
ninguno de ellos se comunicó conmigo. Estoy sorprendido de lo que se habla.
Nosotros tenemos contrato hasta el 31 de diciembre y en lo único que pensamos
es en trabajar todos los días", fueron las palabras de Griffa, que prefirió
mantenerse al margen de la polémica. Para la próxima temporada, el departamento
de captación que encabeza Diego Griffa, hijo de Jorge, ya preseleccionó a 250
futbolistas, de los cuales se sumarán a las inferiores entre 30 y 40.
Uno de los pocos proyectos a largo plazo fue el de Manuel
Magán, quien llegó de la mano de Julio Comparada en enero de 2005. Su primer
ciclo duró hasta diciembre de 2010, cuando, por propia voluntad, dio un paso al
costado. Enrique Borrelli, que estaba en el club, se hizo cargo del puesto
hasta diciembre de 2011, momento en el que Javier Cantero ganó las elecciones.
Con Cantero volvió Magán, que ya había recargado energías. Estaba listo para
retornar al día a día.
El segundo ciclo de este conductor continuó hasta fines de
2013, cuando empezó a sentirse incómodo. La llegada de Milito al selectivo
arrastraba un mensaje: el actual entrenador de la primera se sumaba, también,
para supervisar a las categorías formativas. Magán entendió que era tiempo de
apartarse de la escena. Por eso, una vez más, se fue. Milito recomendó a Miguel
Gomis -ahora con empleo en Racing-, quien luego de trabajar una temporada, no
convenció a los directivos. Su ciclo duró un año. Milito, cansado de los
ataques de Noray Nakis, renunció. Con él se fue Gomis, no así Santiago
Rodríguez -de las infantiles-, que prefirió seguir en el club, en un gesto que
pudo haber molestado. Todavía está en el club.
En enero del año pasado, con poco tiempo para hacer una
captación profunda, Independiente contrató a Griffa. Le firmaron un contrato
por un año, extraño para un coordinador, que suele necesitar más tiempo para
que los resultados se vean. Esa misma temporada llegó Barco, al igual que
Gastón Togni, ayer convocado por Claudio Úbeda para la selección Sub 20. Un
verano más tarde, al momento de renovar el vínculo, las rupturas dentro de la
CD desencadenaron en un conflicto de intereses. Cada fracción proponía a un
coordinador distinto, hasta que Pablo Moyano tomó la decisión de que Griffa
siguiera por una temporada más. Las diferencias no sólo que no se resolvieron,
sino que se hicieron más evidentes durante 2016, luego de algunos resultados
adversos que se produjeron, en parte, por los 27 futbolistas de cuarta, quinta
y sexta que subieron a la reserva y a la primera.
Hugo Moyano, presidente de la institución, tendrá la última
palabra. Pablo, su hijo, ya se reunió dos veces con Vivas. Un sector de la
dirigencia apunta para otro lado. Griffa, a quien no le dijeron nada, espera
seguir. Así se mueve Independiente.
Fuente Cancha Llena
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