Independiente necesitará de su mística copera pero también
de su juego para superar a un Flamengo que apostó por la Libertadores y termina
ilusionándose con la Sudamericana.
El Rojo de Ariel Holan llega a esta final con merecimientos
pero también con detalles para ajustar. El principal es darle continuidad a su
rendimiento: en las dos semifinales contra Libertad mostró un desnivel entre un
tiempo y otro que puede ser grave ante un rival superior como parece ser el
equipo brasileño. En Paraguay “regalo” el primer tiempo, en Avellaneda se metió
demasiado atrás en el segundo. El objetivo es que la intensidad que lo
distingue se sostenga durante más minutos.
Independiente apuesta al control de la pelota y a esas
ráfagas ofensivas que han marcado la diferencia en esta Copa, con Meza y Barco
para desequilibrar, con un renovado Gigliotti para definir. Flamengo arriba
invicto, tras tropezar en el Grupo 4 de la Libertadores (quedó tercero y pasó a
la Sudamericana), con 22 goles a favor y un equipo que no brilla pero que
cuenta con la sabiduría de Diego en el medio, la experiencia de Juan atrás y la
potencia de Felipe Vizéu, el hombre clave a marcar, adelante. Federico Mancuello
tal vez no esté ni siquiera en el banco esta noche.
Dos detalles más para destacar. En las finales no se
considera el gol de visitante como doble y sí estará presente el VAR para
ayudar a los árbitros en jugadas polémicas.
Fuente Clarín
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.