Tagliafico cree que los tropiezos son necesarios para
"arrancar de cero" y acepta que ante San Lorenzo se verá "para
qué estamos".
Para Tagliafico, el partido contra el Ciclón será una
bisagra.
Por Favio Verona
-¿Hoy San Lorenzo es mucho más que Independiente?
-Es un equipo formado desde hace bastante, prácticamente no
cambian jugadores. En nuestro caso llegó un entrenador con una idea diferente
al anterior y lleva tiempo acomodarse. Y encima nos quedamos afuera de la Copa
Argentina en el primer partido y nos fuimos rápido de la Sudamericana. A veces
queremos demostrarle a la gente que podemos dar más y no nos sale. Hay
ansiedad. Es por eso que creo que San Lorenzo llega mejor.
Nicolás Tagliafico podría haber optado por la mentira, acaso
la vía de escape más rápida para salir de las preguntas incómodas. Pero apeló a
su sinceridad en la charla con Olé .
-¿Van a enfrentar al mejor equipo del país?
-Si no es el mejor está ahí. Vienen peleando todo desde hace
años porque tienen un plantel muy rico. Tenemos que demostrar que podemos
pelear y estar a la altura. Desde el primer minuto debemos demostrarle a San
Lorenzo que le queremos ganar.
-¿Van a esperarlos?
-No, el control de la pelota lo tenemos que tener nosotros.
Y debemos hacerles sentir el desgaste teniendo en cuenta que jugaron el jueves.
-Después de San Lorenzo se enfrentarán a Racing y River. ¿Es
el último tren?
-Jugar clásicos te motiva más. Los tres van a salir a buscar
el partido y se pueden generar espacios. Prefiero estos partidos, me gusta que
nos vengan a atacar. Es más fácil destruir que construir y cuantos menos
espacios tenés es complicado. Ahora sí vamos a saber para qué estamos: si para
pelear arriba o para aspirar a un quinto o sexto lugar.
-¿A qué atribuís las dificultades que están teniendo para
convertir?
-La ansiedad de querer hacer un gol nos juega en contra,
porque eso te lleva a no estar frío para defnir. Una vez que nos saquemos la
mufa el juego va a fluir mucho más. El camino es el que tomamos en los últimos
dos partidos, ante Gimnasia y Central: cuidar la pelota y moverla de un lado al
otro. Sólo nos falta meterla.
-¿Se sienten más cerca de plasmar la idea del entrenador?
-Sí, pero a veces uno se tiene que ir acomodando al rival,
no sólo a tu juego. Gimnasia se nos metió atrás y tuvimos que jugar de una
manera, a Central lo presionamos y frente a Lanús, por la Sudamericana, nos
retrasamos un poco y salimos de contra.
-¿Qué grado de influencia tiene lo anímico en este momento
del equipo? ¿Pesa la mochila de la racha adversa de 14 años sin títulos locales?
-La gente está impaciente. Y es normal porque en un club tan
grande están acostumbrados a festejar. La ansiedad se percibe más de local
porque la gente quiere ir ganando desde el primer minuto. No tenemos que
volvernos locos. A veces no es fácil, pero de lo contrario la presión es el
doble.
-¿Advertís que el clima es similar al de la Selección, que
también viene de una extensa sequía?
-Es que en la Argentina somos muy exitistas, pensamos en
ganar y no en los caminos que te llevan a las victorias. Nosotros en
Independiente queremos salir campeones, pero tenemos que pensar más en el juego
que en los resultados. Quizá me equivoco, pero para reaccionar a veces te
tienen que golpear así arrancás de cero.
-¿Influye el hecho de que los proyectos no hayan tenido
continuidad?
-En muchas oportunidades cambiar de aire viene bien y en
otras no. Ahora tenemos que aferrarnos a la idea de Gabriel (Milito).
-Con Milito jugaste de lateral y volante. ¿Dónde te sentís
más cómodo?
-Soy lateral, pero con La Volpe ya había jugado de
mediocampista por izquierda. Para jugar de volante tenés que comprender el
juego porque de lo contrario no atacás ni defendés. Y dependés del equipo,
porque si no estás preciso no jugás a nada.
-¿Seguís soñando con ganarte una chance en la Selección?
-Pasé por todas las juveniles y es el anhelo que tengo desde
que empecé a jugar. Pero el sueño más grande que tengo hoy es lograr algo con
la camiseta de Independiente.
-Hace poco dijiste que de a poco te estás preparando para el
día después de colgar los botines...
-Es que mi idea es ser técnico y trato de sacarles provecho
a todos mis técnicos. Suelo quedarme hablando con Gabriel de táctica y le
presto mucha atención. Si tuvo a uno de los mejores entrenadores del mundo,
como Guardiola, algo debe saber.
-¿Qué clase de técnico imaginás que vas a ser?
-Me gustaría dirigir a un equipo que tome la iniciativa, que
tenga mucha posesión de pelota, aunque debo aprender distintas formas de jugar
porque no siempre se puede tener el control del partido. Me siento más cerca de
Guardiola que de Mourinho.
Fuente Olé
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