Por Luciano Bottesi
El vocero de Tapia comenzó a "caminar las
provincias" para lograr el consenso para dividir la segunda división en
dos zonas y separar a los equipos de Buenos Aires de los del resto del país.
Acaso porque supo articular con la B Nacional el apoyo
fundamental para que Claudio Tapia fuera presidente de la AFA, Daniel Ferreiro
-hoy vocero del Chiqui- volvió al campo de batalla y comenzó a reunirse con dirigentes
de pesos de clubes de distintas provincias que históricamente promueven torneos
federales y rechazan la separación con Buenos Aires. Es la postura de Federales
y Unitarios, la que sintetiza el presente del fútbol que está próximo a
reconfigurarse.
La primera de las visitas se desarrolló en Jujuy, donde
Pedro Segura -el presidente de Gimnasia y Esgrima de esa provincia- recibió a
Ferreriro. Ambos presidieron la mesa de la B Nacional, primero Ferreiro como
vice de Chicago y luego el jujeño, quien lo sucedió el año que pasó. La charla
fue considerada positiva por el emisario de Tapia, al tiempo que el dirigente
del Lobo minimizó por informal.
Con la Primera división autónoma condensada en la Superliga,
la AFA planea una reestructuración que mejore el negocio que tiene a los clubes
que compitan en la B Nacional en jaque: los costos son muy altos y la
competencia es desigual ya que el presupuesto general es magro y el torneo poco
atractivo con una pantalla para pocos encuentros.
Además, los promedios vuelven al descenso algo parecido a
una ruleta rusa ya que descienden cuatro equipos de Superliga y suben otros
cuatro de la Primera B y Federal A que dividen por la única temporada en
competencia y -excepto que hagan una campaña mediocre- condenan a los peores
coheficientes de los 17 equipos que están al menos en las últimas tres
temporadas a perder la categoría.
"Si este campeonato se jugó, fue porque no quisimos
pararle a Chiqui: pero es deficitario, nos condena económicamente y básicamente
peleamos por no descender. No podemos hacer otra cosa. Tenemos que jugar como
juega la B Metro", simplificó el presidente de un club del Gran Buenos
Aires que apoya la idea de un torneo con dos zonas.
La mayoría de los clubes bonaerenses o de la Ciudad, apoyan
esa idea.
En cambio, el panorama a 50 kilómetros del obelisco -y de la
AFA- la noción es otra: la idea de separar interior de provincia no es recibida
con beneplácito.
"Hace 30 años que represento al club de mi provincia y
siempre defendí la competencia nacional: no estoy de acuerdo con esta reforma
que tampoco fue planteada formalmente en la mesa de la divisional. No voy a
levantar la mano por cualquier cosa", remarcó un histórico del norte
argentino.
"Así no se puede jugar. Es verdad eso. Si
lamentablemente esta puede ser una solución, parece mejor que seguir jugando
así", resume otro dirigente que representa al Cuyo.
¿El Ascenso ya no está tan unido? La reserva de los nombres
en los testimonios garantiza que no se vean las grietas, ninguno quiere
mostrarse enfrentado a Tapia.
La B Nacional será reformada y la idea es reemplazarla por
una competencia que en su desarrollo separe a Federales y Metropolitanos, lo
contrario a la noción que en 1987 reunió en la antesala de la Primera a equipos
de todo el país en el Nacional B. "No es lo que más nos gusta, pero vamos
a tener que hacerlo. No hay otra", se resigna un incondicional de Tapia,
que asegura que la idea del presidente no es contraria a la idea que se pregona
con fuerza en el interior, donde a Tapia lo empiezan a ver como a Juan Manuel
de Rosas: el más unitario de los federales.
Fuente Diario Popular

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