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lunes, 17 de octubre de 2016

Sin respuestas...




El Rojo nunca pudo dar vuelta un partido con Milito, el equipo juega cada vez peor y no reacciona.
No tuvimos el juego asociado que pretendemos y debemos mejorar porque sino vamos a seguir sufriendo”. Milito ya hizo el diagnóstico, pero aún parece no tener la cura. En lugar de crecer, Independiente involuciona a medida que pasan los partidos. Lejos de ser el equipo ofensivo que pretende el Mariscal, el Rojo se torna inofensivo: no genera situaciones, tiene posesión sólo en campo propio, carece de precisión en velocidad para generar superioridad numérica, de aceleración para fabricar el espacio o dejar a algún delantero uno contra uno.

“Ultimamente lo estamos haciendo muy mal”, dijo el DT tras la lapidaria caída ante Atlético Tucumán (0-2). Aunque no argumentó cómo va a hacer para solucionar el problema. El equipo tampoco reacciona cuando comienza perdiendo, como si no lograra reponerse al efecto adverso de un gol en contra. Con el Mariscal, Independiente arrancó en desventaja contra Defensa (0-1), ante Quilmes (1-1), Tigre (1-1) y el sábado contra el Decano. El último encuentro en el que logró revertir un resultado en contra fue contra Banfield (3-1), el 12 de marzo, con Pellegrino de DT. “Milito le va a encontrar la solución a lo que nos está pasando”, le había comentado el capitán, Cuesta, a Olé . “Debemos seguir trabajando para mejorar”, repite Milito. Por ahora, parece ser sólo una expresión de deseo.


Fuente Olé

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